Segun Gestión Tu Dinero, el crecimiento de las billeteras digitales en Perú ha alcanzado niveles significativos, con Yape consolidándose como uno de los principales actores en el sector financiero. El servicio, que comenzó a ofrecer préstamos en 2022, ya cuenta con cerca de 20 millones de usuarios en el país. Además, más de 2 millones de peruanos han accedido a créditos a través de la plataforma del Banco Central de Reserva (BCP), representando un primer contacto formal con servicios financieros para muchos sectores de la población.
Rufino Arribas, Director de Negocios de Yape, señaló que en un contexto donde el total de habitantes peruanos es de 34 millones, el número de personas que han recibido financiamiento formal aún no refleja la demanda real. Estima que el potencial de expansión podría alcanzar entre 5 y 6 millones de usuarios, quienes actualmente dependen de canales informales para acceder a préstamos. En su opinión, los modelos de neobancas permiten eliminar barreras físicas, ya que los usuarios no necesitan acudir a sucursales, lo que facilita el acceso a servicios financieros.
El costo operativo de los canales digitales es notablemente menor que el de las operaciones en puntos físicos, lo que ha permitido una mayor escalabilidad y eficiencia en el modelo de Yape. Esta ventaja ha sido clave para impulsar el uso del servicio, especialmente en regiones donde el acceso a instituciones tradicionales es limitado. Además, se proyecta un aumento en las transferencias transfronterizas mediante la app, lo que refleja el crecimiento de la conectividad financiera internacional en el entorno peruano.
Para el lector peruano, este escenario representa una transformación gradual en el acceso al crédito. Muchas personas, especialmente en zonas rurales o con bajos niveles de ingresos, han estado expuestas a costos altos o condiciones inseguras en préstamos informales. La llegada de plataformas digitales como Yape ofrece una alternativa más transparente, accesible y rápida. Aunque aún se debe evaluar el riesgo de morosidad, el hecho de que más de 2 millones de personas hayan accedido a créditos formales en poco tiempo indica una tendencia positiva. Este modelo no solo mejora la movilidad financiera, sino que también contribuye a estabilizar el crecimiento económico local al permitir que más personas puedan invertir en sus necesidades básicas y en actividades productivas.
La expansión de servicios digitales en el sector financiero no es solo una innovación técnica, sino una herramienta clave para democratizar el acceso a los recursos económicos. En un país donde el acceso a servicios financieros sigue siendo desigual, el papel de las neobancas puede ser fundamental para cerrar brechas y promover un desarrollo más inclusivo.
