Según Gestión Tu Dinero, el crecimiento del aplicativo Yape en Bolivia ha registrado una evolución significativa en los últimos años, con más de 5 millones de usuarios registrados en el país. En octubre de 2024, el número de usuarios en Bolivia ya alcanzaba los 2 millones, lo que indica una expansión acelerada en un periodo de dos años. Este avance se sitúa en un contexto donde el país cuenta con una población total de más de 11.3 millones de habitantes, lo que implica que alcanzar la mitad de esa cifra —alrededor de 5.6 millones— sería un objetivo realizable entre 2027 y 2028. El líder de Yape en Bolivia, Carlos Andrés Lepesqueur, señaló que ese hito sería clave para consolidar el acceso digital a servicios financieros en el territorio.
La penetración digital de las comunidades bolivianas ha sido mayor de lo esperado, especialmente en el uso de plataformas como WhatsApp y Facebook, que actúan como canales de comunicación clave. Esta adopción masiva de herramientas digitales ha permitido que Yape logre conectar a individuos y empresas sin necesidad de intercambiar monedas físicas. Aunque inicialmente se creía que las poblaciones en Perú y Bolivia serían menos digitales, la realidad ha demostrado que las personas en ambos países ya operan en entornos tecnológicos cotidianos. El crecimiento del servicio en Bolivia refleja una tendencia global de transformación financiera impulsada por la digitalización.
En el ámbito peruano, más de 2 millones de habitantes han accedido a créditos a través del BCP mediante el app Yape. Este hecho representa la primera vez que personas de ese país obtienen financiamiento formal a través de una plataforma digital. Con una población total de 34 millones, el ejecutivo Rufino Arribas subrayó que el número de usuarios de Yape debería elevarse de 2 a 5 o 6 millones. Esa cifra sería clave para cerrar brechas en el acceso a servicios financieros, especialmente para quienes actualmente recurren a canales informales por falta de opciones legales y accesibles. La desmaterialización del proceso de solicitud de préstamos elimina barreras físicas, como la necesidad de visitar una agencia bancaria, y acelera la disponibilidad de fondos.
Para el lector peruano, este escenario ofrece una visión clara de cómo las tecnologías digitales están redefiniendo el acceso a servicios financieros. Muchas personas aún dependen de intermediarios informales por falta de confianza o de infraestructura bancaria en zonas rurales. Si el crecimiento de Yape en Bolivia es replicable, podría abrirse una vía para que más peruanos, especialmente en regiones periféricas, accedan a créditos formales sin necesidad de desplazarse. La experiencia de Bolivia demuestra que la digitalización no es solo una tendencia, sino una herramienta con potencial para transformar el sistema financiero local.
