Según Gestión, en el primer semestre de 2026, las importaciones de smartphones en Perú alcanzaron 4.64 millones de unidades, un aumento del 33.4% en comparación con el mismo periodo del año anterior, cuando se registraron 3.48 millones. Este crecimiento se produce pese a una presión constante en los costos de componentes clave como memorias, almacenamiento y procesadores, que han registrado aumentos significativos. Aunque el volumen de entradas al mercado crece, no se puede afirmar que exista una escalada paralela en la demanda real de los consumidores.
El informe de Dominio Consultores revela que las cifras presentadas corresponden al sell-in, es decir, al ingreso de equipos al canal de distribución, y no a las ventas finales al público. Esto implica que las marcas han priorizado acumular inventarios para mitigar riesgos de escasez, especialmente en momentos de tensiones en la cadena de suministro. Fernando Grados, gerente general de Dominio Consultores, señala que las empresas han adelantado sus embarques, asegurándose de tener stock disponible en un contexto de precios elevados. Esta estrategia, aunque garantiza la continuidad de ofertas, no refleja necesariamente un aumento en el interés de los usuarios por adquirir teléfonos inteligentes.
El liderazgo en importaciones se transfirió a Samsung, que superó a Xiaomi en el primer semestre de 2026, tras una dinámica de ajuste en la oferta de dispositivos. Aunque Xiaomi mantuvo una presencia sólida en el mercado, su posición se redujo frente a competidores más establecidos en el sector, incluyendo marcas europeas como Zara y H&M, que han comenzado a explorar el espacio de moda digital en Perú. Esta expansión indica una transición en el perfil de las marcas, que van más allá de los productos tecnológicos tradicionales.
Para el lector peruano, este panorama sugiere que la evolución del mercado de dispositivos móviles no depende únicamente de la disponibilidad de productos, sino también de cómo las empresas gestionan sus costos y responden a las fluctuaciones del entorno global. El crecimiento en importaciones puede ser una señal de preparación estratégica, no necesariamente de un aumento en la demanda local. En un contexto donde los precios de los componentes continúan subiendo, los consumidores deberán estar atentos a los precios finales y a la calidad de los productos que llegan al mercado. Si bien el acceso a teléfonos inteligentes se mantiene amplio, la decisión de comprar dependerá cada vez más de la relación entre costo, durabilidad y valor percibido, más que de la cantidad de modelos disponibles.
