Segun Forbes Business, una joven tenista de California, Julieta Pareja, de 16 años, recibió un boleto de entrada al Abierto de Estados Unidos en 2025. Aunque era una destacada jugadora juvenil, el hecho de ser seleccionada para un torneo de Grand Slam resultó impactante. En una entrevista con Forbes.com, afirmó que la posibilidad de entrenar frente a jugadores de élite en un entorno de élite fue una experiencia transformadora. Esa oportunidad no solo le dio visibilidad, sino que la motivó a seguir mejorando y aspirar a participar nuevamente. Un año después, Pareja figura entre los tenistas que esperan ser elegidos para uno de los pocos boletos especiales que quedan para el Abierto de 2026.
El torneo principal del Abierto de Estados Unidos cuenta con 128 jugadores masculinos y 128 femeninos. La lista de inscripción, publicada la semana pasada, se basa en los rankings de julio. Para ingresar directamente, los jugadores deben estar en la posición 101 entre hombres y 102 entre mujeres. Ocho tenistas han obtenido acceso mediante rankings especiales o protegidos: Lois Boisson (38), Shang Juncheng (56), Irina-Camelia Begu (82) y Thanasi Kokkinakis (84). El resto de los participantes debe contar con un boleto especial para acceder. Algunos boletos ya han sido otorgados, pero jugadores como Julieta Pareja, Grigor Dimitrov, Gael Monfils y Stan Wawrinka aún no han recibido confirmación.
El poder de un boleto de entrada no se limita a la presencia en un torneo. Puede marcar el inicio de una carrera. Emma Raducanu, por ejemplo, se convirtió en la primera persona en pasar por las rondas de clasificación y ganar el Abierto de Estados Unidos en 2021. Aunque en ese momento estaba posicionada en el 338º lugar, su selección en Wimbledon le dio acceso a un escenario donde su potencial se pudo mostrar. Gracias a ese boleto, alcanzó la cuarta ronda en Wimbledon y subió a la posición 150, lo que le permitió ingresar al torneo principal del Abierto, aunque no fue directo. Su trayectoria demuestra que un simple privilegio puede abrir puertas a logros que de otro modo serían inalcanzables.
Para los tenistas peruanos, este escenario es especialmente relevante. Aunque nuestro país no cuenta con una tradición extensa en tenis, muchos jóvenes aspiran a convertirse en figuras del deporte. Los boletos especiales, aunque rara vez se otorgan, representan una oportunidad real para que jóvenes con talento, aunque sin rankings altos, puedan competir en escenarios internacionales. Si bien el camino sigue largo, el ejemplo de Raducanu y Pareja muestra que el éxito no depende únicamente de la posición en los rankings, sino también de la visibilidad, la preparación y la valentía para enfrentar a los mejores. Para cualquier joven peruano que quiera ingresar al escenario internacional, este modelo demuestra que el inicio puede ser más accesible de lo que parece.
