Según Bloomberg Línea, el mercado estadounidense inició la sesión este martes con una subida notable, impulsada por avances en inteligencia artificial, una caída en el precio del petróleo y un fortalecimiento en los bonos del Tesoro. El S&P 500 avanzó 0,50%, cerrando por encima de los 7.813 puntos, mientras el Nasdaq registró un incremento de 0,72%. El Dow Jones Industrial también ganó 0,31%. Las tecnológicas mantuvieron el foco de la sesión, especialmente las empresas vinculadas al desarrollo de inteligencia artificial.
Nvidia (NVDA) consolidó una posición de liderazgo en el crecimiento del índice S&P 500, con un impulso de 14% en 2026 según datos de Bloomberg. La acción se posicionó cerca de una capitalización de US$5,8 billones, tras acumular un alza del 28% este año, lo que sumó US$1,2 billones a su valor total. Su valoración actual se sitúa en 17 veces sus ganancias previstas a 12 meses, frente a una media de 19 veces para el índice general. Además, la compañía amplió su autorización para recompra de acciones en US$150.000 millones, el mayor monto registrado hasta la fecha. Esta decisión refleja una confianza creciente en el futuro de sus operaciones.
El entusiasmo por la inteligencia artificial se refleja en varios acuerdos estratégicos. OpenAI está en conversación con fondos de Emiratos Árabes Unidos para financiar una ronda de US$30.000 millones, mientras DeepSeek busca captar al menos US$12.000 millones. Moonshot AI también ha logrado atraer miles de millones antes de una posible oferta pública. A nivel de infraestructura, empresas como Seagate (STX) y Toshiba se han posicionado en competencia por proveer cabezales magnéticos para discos duros, en respuesta a la creciente demanda de almacenamiento para sistemas de IA.
Al mismo tiempo, Alphabet (GOOGL), matriz de Google, avanzó en un acuerdo para adquirir energía nuclear de Constellation Energy (CEG), lo que responde a la necesidad de centros de datos de tecnológicas de contar con fuentes de energía seguras y sostenibles. Este movimiento muestra cómo las empresas de tecnología no solo se enfocan en innovación, sino también en la sostenibilidad energética.
Para los inversores peruanos, este panorama ofrece una visión clara de cómo las tendencias globales en tecnología y energía pueden influir en los mercados. Aunque el crecimiento de las acciones tecnológicas está ligado a factores externos como el avance de la IA, el contexto peruano debe considerar que los retornos en sectores de alta tecnología no siempre son accesibles al capital local. Sin embargo, el interés internacional en estas industrias puede abrir nuevas oportunidades para inversiones en infraestructura digital y servicios tecnológicos, especialmente si se fortalecen las políticas de innovación y desarrollo de capacidades tecnológicas nacionales.
