Segun Bloomberg Línea, el mercado de valores de Estados Unidos concluyó este viernes con una caída significativa, impulsada por una intensa desaceleración en las acciones tecnológicas. El S&P 500 registró una disminución del 1,8%, mientras que el Nasdaq 100 sufrió una pérdida superior al 3,46%, alcanzando así el umbral de una corrección técnica, definida como una caída de al menos 10% desde su punto más alto. Durante el mes de octubre, el índice tecnológico experimentó una pérdida de valor que superó los US$1,2 billones. El Dow Jones Industrial también se contrajo en un 1,09%. Entre las empresas más afectadas, Intel (INTC) y Amazon (AMZN) lideraron las caídas, con la primera registrando una baja del 28%, su mayor descenso en más de cuatro décadas. La compañía, especializada en semiconductores, presentó una proyección de ingresos por cuarto trimestre entre US$15.000 y US$16.000 millones, inferior a los US$17.000 millones esperados. Además, sus ganancias ajustadas se situaron en US$0,25 por acción, por debajo de los US$0,43 previstos. Las razones de la baja incluyen una reducción en la demanda de computadoras personales y tensiones en el suministro de centros de datos. Intel anticipa que el mercado de PCs se contraiga en un 10% en 2027, tras una caída estimada del 12% en el año actual. El desempeño de Amazon también fue negativo, aunque no alcanzó niveles tan extremos, contribuyó al entorno general de incertidumbre en el sector tecnológico. La presión se intensificó tras el colapso del 13% de Alphabet (GOOGL) el jueves, lo que generó inquietud sobre el futuro de inversiones en inteligencia artificial. Los bonos corporativos ligados a esta tecnología también perdieron valor, mientras que el petróleo subió por el riesgo de nuevas acciones de violencia en Irán. En contraposición, los bonos del Tesoro registraron su mejor desempeño desde febrero de 2025, alimentando una demanda de refugio en el entorno financiero.
Para inversores peruanos, este escenario evidencia la sensibilidad de los mercados tecnológicos ante cambios en las expectativas de rentabilidad. Aunque el Perú aún no cuenta con una infraestructura tecnológica tan desarrollada como Estados Unidos, las decisiones de grandes empresas en el sector de la inteligencia artificial pueden influir en las inversiones globales, que a su vez afectan a los mercados emergentes. Los peruanos que gestionan patrimonios personales o que participan en fondos de inversión deben tener en cuenta que los sectores tecnológicos, aunque prometedores, pueden volatilizarse rápidamente. La experiencia de Intel y Amazon muestra que incluso grandes empresas pueden enfrentar desacuerdos entre sus proyecciones y las expectativas del mercado. Esto reafirma la importancia de diversificar carteras, mantener una visión de largo plazo y estar atentos a los factores macroeconómicos y de política que moldean el comportamiento de los mercados. En un contexto donde la IA se posiciona como un pilar estratégico, el riesgo de sobrevaloración y de desaceleración en el crecimiento de sus aplicaciones es real. Por ello, un enfoque equilibrado, que no dependa exclusivamente de sectores tecnológicos, podría ser clave para mantener estabilidad en los patrimonios.
