Según CNBC Markets, un movimiento inusual en las opciones del Índice de Volatilidad de la Bolsa de Chicago (VIX) reveló una posición de alto monto en putes profundamente descontados. A las 10 a.m. de Chicago, un operador adquirió 563 putes de 110 de strike, vencidos el 21 de octubre, por un monto de 5,1 millones de dólares, además de 1,2 millones en putes de 130 de strike, vencidos el 18 de noviembre —fecha clave para el lanzamiento de los minutos del Comité de Políticas Monetarias (FOMC). La transacción, cuyo valor de premium supera cualquier otra operación del día, se produce en un contexto donde el VIX finalizó la sesión en 17,2. Los putes de 110 y 130 costaron 91 y 110 dólares cada uno, respectivamente, lo que implica un punto de equilibrio de alrededor de 19 dólares.
La elección de opciones profundamente descontadas es particular, dado que estas poseen una alta probabilidad de finalizar en el dinero —es decir, de cumplir su valor de ejecución— y, por lo tanto, reflejan una convicción fuerte de que el VIX disminuirá en los próximos dos meses. Esto sugiere que los operadores están posicionándose frente a una caída de volatilidad, un escenario que se asocia comúnmente con una posible estabilidad en las tasas de interés. Sin embargo, el hecho de que estos putes no tuvieran interés abierto previo a la sesión, añade una dimensión de inusualidad. La mayoría de los analistas que conversé indican que dichas posiciones no se ejecutan en aislamiento, y que probablemente están acompañadas por otras posiciones, como contratos de futuros o putes de llamadas.
Noel Smith, director de Convex Asset Management, señala que algunas entidades pueden comprar putes para mitigar riesgos de posiciones cortas en llamadas. Por ejemplo, los inversores pueden adquirir llamadas de bajo costo —como 10 centavos— para obtener ganancias en una subida del VIX, pero al mismo tiempo, los vendedores de esas opciones podrían tener exposiciones distintas que requieren gestión. Esta dinámica revela una estructura de riesgos más compleja que lo que aparenta la operación en sí.
Para el inversor peruano, este escenario refleja una posible anticipación del mercado frente a decisiones de política monetaria. Si el VIX muestra una tendencia de reducción, podría indicar que los mercados perciben menor incertidumbre en las tasas de interés, lo cual podría influir en la liquidez de activos en el país. Aunque el contexto estadounidense no se puede trasladar directamente a Perú, el comportamiento de volatilidad en mercados emergentes suele estar ligado a señales de estabilidad en el entorno internacional. Así, este movimiento puede servir como una referencia para evaluar cómo los cambios en la volatilidad global afectan las condiciones de inversión en el Perú, especialmente en contextos de crecimiento moderado y tasas de interés estables.
