Según Gestión, el fabricante chino de smartphones Vivo ha definido una línea clara de acción para el mercado peruano, con el objetivo de duplicar sus ventas en el corto plazo. Este enfoque se da en un contexto global de escasez de semiconductores y memorias, componentes críticos para la fabricación de dispositivos móviles. La demanda impulsada por el avance de la inteligencia artificial ha generado una presión intensa en las cadenas de suministro, provocando que los precios de los componentes se mantengan elevados y que las ofertas se vuelvan más limitadas.
En este escenario, Vivo ha reaccionado anticipadamente, acelerando sus importaciones entre enero y abril de 2026. En ese periodo, los ingresos por equipos crecieron un 60% en comparación con el mismo tramo del año anterior. Esta medida permitió a la marca construir un inventario suficiente para amortiguar el impacto de las subidas de costos que normalmente ocurren cada trimestre. Así, aunque los precios de los smartphones en otros mercados han aumentado entre un 15% y un 20% en relación al año anterior, el mercado peruano ha mantenido un comportamiento más estable, al menos hasta ahora.
El ejecutivo José Flores, vicepresidente comercial para Perú y Chile, subrayó que esta estrategia de inventario solo representa una medida temporal. Para el futuro, la compañía debe evaluar sus portafolios de productos y negociar directamente con proveedores para diseñar configuraciones más eficientes. El objetivo es reducir el impacto en el precio final del dispositivo, sin comprometer la calidad o la viabilidad técnica de sus productos. Aunque este proceso será lento, su ejecución será clave para mantener la competitividad en un entorno de creciente presión de costos.
Para los consumidores peruanos, este panorama ofrece una ventaja inmediata: los precios en el mercado local no han aumentado significativamente, lo que mantiene el acceso a smartphones más accesible. Sin embargo, el riesgo de que futuras subidas de costos afecten la disponibilidad o el precio de los dispositivos sigue presente. Los peruanos deben estar atentos a los cambios en el mercado, ya que el comportamiento de los fabricantes chinos puede influir directamente en la oferta y en los precios que ellos mismos pagan. En un contexto donde la tecnología evoluciona rápidamente, la capacidad de adaptación de las marcas será determinante para mantener la sostenibilidad de los precios y la calidad de los productos.
