Segun Bloomberg Línea, las ventas de centros comerciales en Perú alcanzarán este año 40.000 millones de soles, equivalente a unos US$11.852 millones, lo que implica un incremento del 8% respecto al ejercicio anterior. Esta proyección fue presentada por José Antonio Contreras Rivas, gerente general de la Asociación de Centros Comerciales y de Entretenimiento del Perú (ACCEP), en una entrevista con la Agencia Andina. El crecimiento se acelera en el primer semestre, cuando se registró un alza promedio del 11% en todo el territorio nacional. Las regiones de Arequipa, Trujillo, Piura, Chiclayo y Cusco destacan por su desempeño sólido, impulsado por una mayor capacidad adquisitiva de los consumidores y el aumento del empleo. Además, el efecto de las retiradas de fondos de las AFP y de la CTS ha contribuido a fortalecer el poder adquisitivo familiar.
Los proyectos de infraestructura comercial avanzan en ciudades clave, desde fases iniciales de diseño hasta la solicitud de autorizaciones. Huaraz, Tarapoto y Chiclayo son municipios que presentan iniciativas en desarrollo. Para la segunda mitad del año, se prevé la apertura de nuevas instalaciones como Premium Outlet Jockey, con más de 70 marcas y tres espacios gastronómicos; The Square Surco, que integrará 50 tiendas y marcas como Wong, Smart Fit y Dollarcity; Plaza Center Trujillo, que contará con establecimientos como Plaza Vea, Promart y Cineplanet; y Mallplaza Premium Outlet Atocongo, que reunirá marcas de renombre como Adidas, Reebok, Skechers y Tommy Hilfiger. La ACCEP también señala que el sector está en condiciones de explorar nuevos modelos, incluyendo centros comerciales mixtos que combinen ventas, servicios y espacios de entretenimiento.
Este panorama refleja un sector que, aunque aún en desarrollo, muestra potencial significativo. En comparación con Chile y Colombia, Perú presenta una baja penetración de centros comerciales, lo que abre espacio para expansión. El crecimiento del consumo no es un fenómeno aislado, sino que se alinea con la evolución del Producto Bruto Interino del país. Para los peruanos, este dinamismo representa una señal positiva de que las economías locales, especialmente en zonas urbanas y de mediana extensión, siguen mostrando resiliencia. La confianza en el mercado interno, respaldada por empleos y estabilidad financiera, está impulsando a los centros comerciales a convertirse en motores de actividad económica. Aunque aún hay margen para crecer, el sector demuestra que el consumo ciudadano sigue siendo un pilar clave de la economía nacional.
