Segun CNBC Markets, las transacciones de viviendas usadas en Estados Unidos disminuyeron un 2.4% en junio respecto a mayo, registrando 4.09 millones de unidades en base anual ajustada por estaciones. Este dato contrasta con las proyecciones de analistas, quienes esperaban una ligera mejora mensual. A pesar de la caída, las ventas de junio alcanzaron un 2.8% más que el mismo mes del año anterior. El economista principal de la Asociación Nacional de Agente de Vivienda, Lawrence Yun, destacó que los cambios sutiles en las tasas de hipotecas generan una sensibilidad notable entre los compradores, quienes reaccionan directamente ante la accesibilidad financiera. El crecimiento de empleos, que superó los 500 mil desde principios del año, sigue siendo un factor positivo para el mercado inmobiliario.
El inventario de viviendas al final de junio se ubicó en 1.56 millones de unidades, una reducción del 0.6% respecto a mayo, pero un incremento del 1.3% en comparación con junio de 2025. Actualmente, el mercado cuenta con un stock suficiente para cubrir 4.6 meses de demanda, cifra que sitúa el equilibrio entre compradores y vendedores en una zona de estabilidad, ya que el nivel óptimo se considera de seis meses. A pesar de esta estabilidad, los precios continúan ascendiendo. El valor medio de una vivienda vendida en junio alcanzó los $440,600, lo que representa un aumento del 1.8% en comparación con el año anterior y marca el nivel más alto registrado históricamente. Junio suele ser el mes más activo en ventas y precios, lo que amplía la importancia de este dato.
El mercado inmobiliario está más concentrado en propiedades de alto valor, mientras que las transacciones de viviendas con precios inferiores a $100,000 son escasas. Este fenómeno indica una distribución desigual del acceso al mercado, donde los compradores de bajos ingresos enfrentan mayores barreras. Yun enfatizó que si el crecimiento del inventario se mantiene inestable, las tasas de precios podrían acelerarse, afectando la viabilidad de la propiedad para las familias medianas. Para mejorar la accesibilidad, es esencial ampliar la oferta, ya que la escasez actual limita las oportunidades de posesión.
Para los consumidores peruanos, este panorama sugiere que las condiciones del mercado global de viviendas, especialmente en contextos de alta demanda y tasas de interés elevadas, pueden influir en decisiones de compra. Aunque el mercado peruano no presenta los mismos niveles de precios, los efectos de las tasas de interés y la disponibilidad de viviendas pueden ser similares. La escasez de opciones y el aumento de costos en viviendas nuevas podrían reforzar la necesidad de políticas públicas que promuevan la construcción de viviendas de bajo costo. Así, el análisis internacional resalta la importancia de equilibrar oferta y demanda para garantizar que la vivienda sea un derecho, no un privilegio.
