Según Yahoo Finance, las transacciones de viviendas en Estados Unidos se mantuvieron en niveles bajos en junio, reflejando una sensibilidad extrema de compradores y vendedores ante pequeñas variaciones en las tasas de interés y en la capacidad de pago. Los datos del National Association of Realtors indican que las ventas de casas usadas descendieron un 2.4% respecto a mayo, alcanzando una tasa anual ajustada por estaciones de 4.09 millones. Los expertos esperaban un leve ascenso al nivel de 4.2 millones. El análisis señala que esta variabilidad se debe principalmente a la volatilidad reciente de las tasas hipotecarias, que se elevaron rápidamente entre abril y mayo, pasando de alrededor del 6% al 6.5%, en respuesta a tensiones geopolíticas y un aumento del precio del petróleo. A pesar de este alza, las ventas en junio mostraron una mejora del 2.8% frente al mismo mes del año anterior. La actividad creció en todos los estados excepto en el Noroeste, donde se mantuvo constante. El jefe del economista de la NAR, Lawrence Yun, señaló que, en conjunto, el impulso actual es ligeramente superior al registrado en 2025.
Aunque los precios de las viviendas alcanzaron un nuevo máximo de 440.600 dólares en junio, el crecimiento de los precios ha sido más lento que el incremento de los salarios, lo que ha generado condiciones de acceso más favorables en términos de capacidad financiera. Las tasas hipotecarias, aunque aún altas, han disminuido respecto a niveles observados en 2025, y el stock de casas disponibles se ha recuperado parcialmente. Sin embargo, el costo de adquirir una vivienda sigue siendo una barrera significativa para muchas familias. Yun destacó que estamos en la cuarta temporada consecutiva de una disminución en las ventas, y plantea cuestiones sobre la duración de esta situación: ¿cuánto más tiempo podrán mantenerse los niveles de ventas cercanos a los 4 millones de transacciones al año?
Para los peruanos, este panorama global puede ofrecer una reflexión valiosa. Aunque el mercado estadounidense enfrenta una situación de inercia en las ventas, el contexto de inflación, tasas de interés y la evolución de los precios de bienes raíces en América Latina —incluyendo el Perú— no puede ignorarse. En el país, el crecimiento de precios de viviendas ha sido acelerado en los últimos años, mientras que los ingresos laborales no han ido acompañando esta tendencia. Esto genera una presión similar a la observada en EE.UU., donde la capacidad de pago se ve afectada por el costo de las hipotecas y el precio de las casas. Los peruanos, al momento, enfrentan un escenario en el que la búsqueda de vivienda se vuelve más compleja, especialmente para familias jóvenes o de ingresos moderados. Aunque no hay datos directos de ventas en el Perú, el comportamiento del mercado global sugiere que las condiciones de acceso a la vivienda pueden seguir siendo un desafío, independientemente de la región. El análisis indica que, en un entorno de estabilidad financiera, el desarrollo de políticas públicas que promuevan el acceso a viviendas a precios asequibles podría ser clave para mitigar la presión sobre los consumidores.