Segun CNBC Markets, Uber registró ingresos por 14.77 mil millones de dólares en el tercer trimestre, un valor superior al estimado por analistas, aunque no alcanzó las proyecciones en sus dos segmentos principales. El resultado por acción se situó en 25 centavos, frente a una expectativa de 96 centavos. El crecimiento del volumen de negocio global ascendió un 10% respecto al año anterior, pasando de 13.47 mil millones a 14.77 mil millones. La utilidad neta, en cambio, cayó un 92% al registrarse en 512 millones, debido a una compensación fiscal de 4.9 mil millones de dólares en el año anterior.
El segmento de movilidad, encargado de la plataforma de transporte, mostró una reducción de ingresos del 2% hasta 7.52 mil millones de dólares, por debajo del promedio de estimación de 7.71 mil millones. En contraste, el negocio de entrega de alimentos registró un alza del 23%, alcanzando 5.49 mil millones, solo ligeramente por debajo de la proyección de 5.51 mil millones. Los totales de reservas, que suman 59.82 mil millones, coincidieron casi exactamente con el promedio de los analistas, que fue de 59.83 mil millones. Esta estabilidad se debe principalmente al crecimiento del segmento de carga, donde las ventas aumentaron un 34% hasta 1.76 mil millones, superando el consenso de StreetAccount de 1.49 mil millones.
El jefe ejecutivo, Dara Khosrowshahi, destacó que el desempeño internacional del servicio de transporte se mantuvo por debajo de lo esperado, debido a precios elevados de combustible y una escasez de conductores. Para mitigar esta situación, anunció planes de inversiones estratégicas enfocadas en fortalecer la disponibilidad de conductores. A corto plazo, la compañía prevé disponer de más de 2.000 vehículos automatizados en su plataforma, con la mitad operando en Estados Unidos y la otra mitad en mercados internacionales.
Para los lectores peruanos, este panorama evidencia cómo las empresas de tecnología y logística enfrentan desafíos estructurales en mercados emergentes. El crecimiento de servicios como entrega o transporte no depende únicamente de la demanda, sino también de factores como la disponibilidad de trabajadores, los costos operativos y las políticas regulatorias locales. En un contexto donde el transporte y la logística son pilares de la economía peruana, entender cómo operan estas empresas ayuda a evaluar su impacto en la movilidad urbana, la empleabilidad y la eficiencia de los servicios. La inversión en tecnología automática, por ejemplo, podría ser clave para modernizar la oferta de transporte en ciudades como Lima, especialmente si se integra con infraestructuras existentes y se regulan adecuadamente.
