Según CNBC Markets, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró en una rueda de prensa conjunta con el jefe de la OTAN, Mark Rutte, en Ankara, que el alto el fuego con Irán ha terminado. En ese contexto, afirmó que ya no desea mantener contactos con el gobierno iraní, indicando que "es terminado" el diálogo. Aunque su delegación buscó negociar un acuerdo de paz, Trump calificó esas conversaciones como "un desperdicio de tiempo". Durante una reunión posterior con el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, el mandatario estadounidense aseguró que Estados Unidos "probablemente" realizará una nueva ofensiva contra Irán "esta noche". Afirmó que dará una advertencia al gobierno iraní, y que el ataque será "fuerte", aunque destacó que el resultado dependerá de cómo evolucione la situación. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, confirmó que, si el presidente lo ordena, las fuerzas estadounidenses podrían intensificar las acciones dentro de Irán. Además, Trump anunció que podría reactivar una bloqueo naval frente a los puertos iraníes cercanos al estrecho de Hormuz, un paso clave que afecta directamente el flujo de petróleo global. Él precisó que el bloqueo sería solo para Irán, sin implicaciones amplias.
Las declaraciones llegaron tras una serie de incidentes en las que Estados Unidos y Irán acusaron mutuamente de violar un acuerdo de alto el fuego establecido el mes pasado. Como respuesta a ataques contra tres barcos comerciales en el estrecho de Hormuz, el ejército estadounidense lanzó una serie de operaciones de alto impacto contra objetivos iraníes. En paralelo, el Departamento del Tesoro retiró una autorización que permitía a Irán vender petróleo, lo que generó una reacción inmediata en el mercado. Los precios del petróleo subieron significativamente. Los contratos futuros del crudo Brent, con entrega en septiembre, aumentaron un 5.7% y alcanzaron $78.41 por barril. Los contratos del crudo de West Texas Intermediate (WTI) subieron un 5.9% y cerraron en $74.60 por barril. Esta volatilidad refleja la sensibilidad del mercado internacional ante las tensiones geopolíticas.
Para los inversores peruanos, esta escena representa un riesgo clave en el escenario global. El petróleo es un bien fundamental en la economía mundial, y sus precios influyen directamente en costos de transporte, energía y producción industrial. Si las tensiones en el Medio Oriente se agravan, el aumento de los precios podría afectar el costo de operación de empresas, especialmente en sectores como logística, manufactura y comercio exterior. Además, el bloqueo naval en el estrecho de Hormuz podría alterar los flujos de petróleo que atraviesan el Pacífico y, en última instancia, impactar las tarifas de importación de productos clave. En este contexto, los peruanos deben estar atentos a cómo estas decisiones internacionales se reflejan en su economía local, especialmente en el acceso a recursos energéticos y en el entorno de inversión extranjera. La estabilidad del mercado global no es solo una cuestión de política externa, sino un pilar para la sostenibilidad de los sectores económicos nacionales.
