Segun Gestión, Telefónica S.A. ha comunicado a la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) que, hasta la fecha, no ha iniciado el proceso de exclusión de sus American Depositary Shares (ADS) del Registro Público del Mercado de Valores (RPMV) ni del Registro de la Bolsa de Valores de Lima (RBVL). La empresa aclaró que no ha presentado solicitud alguna ante la SMV ni ante la Bolsa de Valores de Lima, en respuesta a un requerimiento oficial. Esta posición se alinea con las declaraciones anteriores publicadas el 17 de diciembre de 2025 y el 26 de enero de 2026, donde ya se indicó que la petición de retirada de los valores aún no había sido presentada.
El acuerdo del Consejo de Administración del 17 de diciembre de 2025 solo otorga autorización a los representantes de la compañía para realizar gestiones previas a un posible proceso de exclusión, pero no constituye una decisión ejecutada. Telefónica reitera que mantiene la intención de llevar a cabo el proceso de retirada de sus acciones, conforme a la normativa vigente, y que cualquier avance será comunicado oportunamente al mercado. La empresa considera que las publicaciones previas cumplen con los principios de veracidad, suficiencia y oportunidad, conforme a los artículos 10 y 30 del Texto Único Ordenado de la Ley del Mercado de Valores.
Para inversores peruanos, esta situación implica que, por ahora, las acciones de Telefónica siguen cotizadas en el mercado local. Aunque se ha acordado la venta de su filial en México por US$ 450 millones a un consorcio liderado por OXXO, no se ha confirmado una salida definitiva de sus valores en el Perú. Esta estabilidad en el registro de valores puede ofrecer cierta seguridad a inversores que buscan exposición a una empresa con sólida presencia en América Latina. Sin embargo, el riesgo de que el proceso de exclusión se postergue o se reanude en el futuro debe ser evaluado en conjunto con las condiciones macroeconómicas y el panorama de la regulación financiera peruana.
El hecho de que Telefónica aún no haya iniciado la retirada de sus acciones, a pesar de haber definido una estrategia de reducción de presencia en América Latina, sugiere una postura cautelosa. En un contexto de volatilidad en el mercado peruano, donde los inversores buscan liquidez y claridad, esta comunicación puede ser un indicador de que la empresa está priorizando la transparencia frente a una salida abrupta. Para los inversores, esto significa que el activo sigue disponible, aunque su futuro en el mercado depende de decisiones que aún no han sido ejecutadas.
