Segun CNBC Markets, las tasas de interés para hipotecas se elevaron a su nivel más alto desde 2024 la semana pasada, generando una contracción en la demanda de préstamos y movilizando a más consumidores hacia opciones con mayor riesgo. El índice ajustado estacional del Banco de Hipotecas, que mide el volumen total de solicitudes, registró una caída de 1.5% respecto a la semana anterior. El promedio de interés para hipotecas fijas a 30 años, con límites de crédito conformes de hasta $832,750, ascendió a 7.12%, frente a 6.97% la semana anterior, mientras que los costos de apertura aumentaron de 0.72 a 0.73 puntos, incluyendo la tarifa de procesamiento, para préstamos con un aporte inicial del 20%. Las solicitudes para refinanciar viviendas cayeron un 3% en la semana y representan un 62% menos que el mismo periodo del año anterior, lo que marca el nivel más bajo desde febrero de 2025. En comparación, la tasa de interés para el mismo tipo de préstamo en el mismo periodo del año anterior fue 78 puntos base más baja, equivalente a más de tres cuartas partes de un porcentaje. El volumen de pedidos para adquirir viviendas también disminuyó un 1% en la semana y se redujo en un 11% respecto al mismo periodo del año anterior.
La caída en la actividad inmobiliaria, que normalmente se intensifica en primavera, ya se observa en los mercados locales, con agentes inmobiliarios notando una reacción brusca por parte de compradores y propietarios ante los niveles elevados de tasas. Muchos ahora buscan reducir gastos, incluso asumiendo contratos de tipo variable, que ofrecen tasas iniciales más atractivas. Según Mike Fratantoni, vicepresidente senior y economista principal del MBA, el porcentaje de solicitudes de hipotecas de tipo variable (ARM) se elevó hasta el 9.8%, frente a 8.4% la semana anterior. Durante las primeras etapas de la pandemia, cuando las tasas alcanzaron mínimos históricos, el porcentaje de ARM apenas superaba el 3%. Aunque estos productos permiten una tasa fija durante hasta 10 años, su valor se ajusta posteriormente según el comportamiento del mercado, generando exposición a variaciones significativas.
Para los consumidores peruanos, esta evolución internacional refleja un escenario donde las condiciones de financiamiento pueden afectar directamente la capacidad de adquirir viviendas. Si bien el mercado peruano aún muestra estabilidad, los cambios en tasas globales pueden influir en el costo de hipotecas locales. Los peruanos que planean adquirir una vivienda deben considerar que incluso con tasas más bajas, el costo total de la deuda puede crecer si se eligen productos con tasas variables. Además, la presión por reducir gastos podría llevar a decisiones más arriesgadas, como contratar productos con tasas variables, sin garantizar estabilidad a largo plazo. Es fundamental evaluar cuidadosamente los riesgos y las condiciones de cada contrato antes de comprometerse.
