Según CNBC Markets, las tasas de rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense alcanzaron niveles de más de cinco años en las primeras horas de la semana, con el 10 años subiendo hasta 5,35 por ciento, su mayor nivel desde 2002. El bono de 30 años avanzó 8,3 puntos básicos hasta 5,724 por ciento, cifra que representa su punto más alto en 24 años. El bono de dos años registró un incremento de 2,7 puntos básicos, cerrando en 4,818 por ciento. Cada punto básico equivale a 0,01 por ciento, y como las tasas de rendimiento y los precios de los bonos se mueven en direcciones opuestas, este aumento refleja una reducción en la demanda de instrumentos de deuda a corto plazo.
El gobierno planea ofrecer un lote de 39 mil millones de dólares en bonos de 10 años en una subasta este miércoles, que servirá para evaluar si los rendimientos actuales atraen a inversores o si se requieren mayores premios para cubrir riesgos. Este evento será el segundo de tres subastas en la semana, tras la venta de 58 mil millones en bonos de tres años el martes y la programación de una operación de 22 mil millones en bonos de 30 años el jueves. Analistas de BMO destacan que el éxito parcial de la subasta de tres años, que se mantuvo en un nivel moderado sin presentar caídas significativas, no disminuye la importancia del evento del 10 años, considerado clave para definir el rumbo de las tasas de interés en Estados Unidos.
La última operación de compra de bonos, que se llevará a cabo el jueves, buscará recuperar instrumentos con vencimientos entre 20 y 30 años, con un monto mínimo de 4 mil millones de dólares, el doble de lo habitual. Esta medida busca reforzar la liquidez en el mercado de deuda a largo plazo. A pesar de que el mercado ha mostrado estabilidad en los últimos días, las preocupaciones por inflación, niveles de deuda y el riesgo de vencimiento han mantenido a los inversores en alerta.
Para los inversores peruanos, este escenario evidencia cómo los movimientos de tasas en Estados Unidos, especialmente en bonos de largo plazo, pueden influir en las condiciones del mercado de capitales globales. Aunque el impacto directo en la economía peruana es moderado, los cambios en las tasas de interés mundiales afectan los costos de financiamiento de empresas extranjeras, las tasas de interés de deuda pública y la volatilidad de activos como los bonos del país. Por ello, mantenerse informado sobre las dinámicas del mercado de deuda estadounidense permite anticipar posibles ajustes en los costos de capital que podrían afectar a inversiones en el Perú, tanto en el corto como en el mediano plazo.
