Segun CNBC Markets, Estados Unidos impuso este sábado un impuesto del 50 por ciento sobre ciertos productos canadienses tras la ruptura de las conversaciones comerciales entre ambos países. La medida, que afecta aproximadamente 20 mil millones de dólares en exportaciones canadienses —como vinos, muebles, productos lácteos, cemento, ropa, cañas de pescar y equipos de hockey— entró en vigor a las 06:00 horas locales. El gobierno canadiense anunció que responderá con sus propios aranceles, que comenzarán a aplicarse el 8 de septiembre.
Durante la semana, los representantes de ambos países habían avanzado en una propuesta de acuerdo, con el presidente Donald Trump incluso retrasando el plazo original de implementación, horas antes de que se aplicara, asegurando que se había alcanzado un entendimiento final. El ministro canadiense de Comercio, Dominic LeBlanc, declaró que el pacto se encontraba "muy cerca" de cerrarse. Sin embargo, al momento de la aplicación de las tarifas, ambas partes atribuyeron la falla al otro. El representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, indicó en una publicación de X que Canadá rechazó finalizar el acuerdo bajo los términos establecidos en la semana anterior.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, afirmó en un comunicado que, a pesar del esfuerzo por alcanzar un entendimiento, "ese avance no ha sido suficiente para cumplir con los objetivos de los ciudadanos canadienses". Criticó especialmente los cambios finales en las propuestas de EE.UU., que, según él, eran "injustos, económicos y poner en duda la credibilidad de cualquier acuerdo". En una conferencia de prensa en Ottawa, Carney señaló que los pedidos de Estados Unidos habían sido excesivos, al pedir demasiado y ofrecer poco. A su vez, destacó que Canadá estaría dispuesto a eliminar sus tarifas sobre acero, aluminio y vehículos si EE.UU. redujera sus impuestos sobre esos productos.
Para los consumidores peruanos, este escenario refleja el impacto que puede tener una crisis comercial entre grandes economías en el mercado global. Aunque el Perú no está directamente implicado en el conflicto entre EE.UU. y Canadá, su dependencia de importaciones de productos industriales y agrícolas —como café, carne y maíz— hace que cualquier fluctuación en los aranceles de los principales países del mundo pueda afectar su costo de producción. Además, el ejemplo muestra cómo las decisiones de políticas comerciales pueden desencadenar reacciones en cadena, incluso en países que no son parte directa del acuerdo. En un entorno globalizado, los movimientos de tarifas no solo afectan a los países involucrados, sino también a las cadenas de suministro que atraviesan el continente sudamericano.
El caso revela la importancia de mantener mecanismos de diálogo abierto y sostenido, así como la necesidad de equilibrio entre intereses nacionales y el bienestar de los sectores productivos locales. Para el consumidor peruano, esto es una advertencia: las decisiones de políticas externas de grandes economías pueden tener efectos reales en sus bolsillos, especialmente cuando se trata de productos que entran en el mercado por medio de importaciones.
