Según Gestión, el gobierno de Keiko Fujimori ha presentado al Congreso una iniciativa que exige a la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) adoptar un modelo de vigilancia laboral preventiva, enfocado y centrado en resultados. Este enfoque abriría espacio para una evaluación más eficaz del comportamiento de las empresas en materia laboral, especialmente aquellas que operan en forma informal. El sistema propuesto crearía un perfil de cumplimiento basado en datos reales sobre el desempeño de las mypes frente a las normas laborales vigentes. Este perfil incluiría factores como el historial de inspecciones, las acciones correctivas ejecutadas, la reincidencia en infracciones, la incorporación de empleados a planillas y la aplicación de sanciones formales.
El modelo de clasificación se fundamentaría en indicadores cuantitativos que midan el comportamiento real de las empresas. Por ejemplo, se evaluaría si las empresas registran adecuadamente a sus trabajadores, cumplen con pagos de salarios y beneficios sociales, responden a solicitudes de inspección y corregir adecuadamente las observaciones detectadas. Además, se considerarían variables como la existencia de sanciones firmes, el historial de seguridad y salud laboral, así como la estabilidad de empleos formales. Este enfoque se inspira en el Perfil de Cumplimiento de la Sunat, que ya clasifica a contribuyentes según su conducta tributaria. En este contexto, el objetivo principal sería ofrecer a las mypes un marco claro y transparente que las incentive a formalizarse, no como un peso administrativo, sino como una estrategia que les brinde estabilidad y acceso a beneficios.
Para el especialista Mario Pinatte, de CPB Abogados, este sistema podría transformar la percepción de la formalidad. En muchos casos, las pequeñas y medianas empresas (mypes) ven la conformidad laboral como un costo adicional, sin ver beneficios tangibles. La propuesta busca romper esa mentalidad al permitir que las empresas que se formalizan y demuestran un buen comportamiento tengan acceso progresivo a incentivos, como mejoras en la accesibilidad a créditos, reducción de riesgos legales o facilitaciones en el acceso al mercado. En un entorno peruano donde más del 60% de las empresas operan informalmente, este tipo de herramienta podría ser un pilar clave para fortalecer el ecosistema laboral. Al ofrecer una evaluación objetiva, las mypes podrían identificar sus puntos fuertes y tomar decisiones informadas, reduciendo así el riesgo de incumplimientos y aumentando su competitividad. La formalidad, por tanto, dejaría de ser un obstáculo y se convertiría en una ventaja estratégica.
