Segun CNBC Markets, el valor de mercado de SpaceX alcanzó aproximadamente $2.84 billones de dólares en las primeras transacciones de la mañana, superando así al de Amazon, que se mantiene en torno a $2.66 billones. Microsoft, por su parte, lidera el ranking con una valoración de alrededor de $2.93 billones. Esta evolución se produce tras una subida del 20% en el primer día completo de negociación del activo, tras su estreno histórico en bolsa. El movimiento se intensificó el martes, cuando la compañía anunció la adquisición de Cursor, un sistema de inteligencia artificial para programación, por un monto de $60 mil millones. El CEO de SpaceX, Elon Musk, confirmó en su cuenta de X que la empresa podría alcanzar ingresos de cerca de $1 trillón en 2030, un salto considerable respecto a los $18.700 millones registrados en 2025. Aunque los ingresos crecieron, la empresa reportó una pérdida neta de $4.900 millones en el año 2025 y una pérdida de $4.280 millones en el primer trimestre del año actual.
El crecimiento de SpaceX se ha construido sobre dos pilares clave: su red de satélites Starlink y el desarrollo de cohetes reutilizables. Desde su fundación en 2002, la empresa ha consolidado una posición dominante en el sector espacial. En febrero, Musk integró su startup de inteligencia artificial xAI con la plataforma X, creando una estructura interconectada que amplía su influencia tecnológica. Este paso estratégico ha generado debates sobre la sostenibilidad de su alta capitalización, especialmente ante la ambición de crecimiento y el alto gasto operativo. La firma CFRA, en su análisis de viernes, asignó una evaluación de venta al activo, con un objetivo de precio en $115 por acción, una caída casi del 29% respecto al precio final del día anterior. Este criterio se basa en la estrategia de expansión de la empresa, sus expectativas de valoración elevadas y su necesidad de inversión masiva.
Para inversores peruanos, este escenario presenta una alerta clave: aunque el crecimiento de SpaceX es impactante, su estructura financiera y su modelo de negocio aún están en etapas de desarrollo. La inversión en empresas con altos volúmenes de pérdidas y proyecciones futuras a largo plazo requiere una evaluación cuidadosa, especialmente en mercados como el nuestro, donde la estabilidad y la rentabilidad a corto plazo son prioridades. Los peruanos que consideran la participación en activos tecnológicos deben tener en cuenta que los movimientos de precios pueden ser extremos y que los riesgos no siempre están acompañados de beneficios inmediatos. La historia de SpaceX demuestra que el éxito no se mide solo por el crecimiento del valor, sino por la capacidad de convertir innovaciones en modelos sostenibles. En un entorno donde el capitalismo de riesgo es común, entender el equilibrio entre ambiciones y realidad es esencial para tomar decisiones informadas.
