Según CNBC Markets, el lanzamiento de la oferta inicial en bolsa (IPO) de SpaceX registró una cifra récord de 75 mil millones de dólares, superando ampliamente al mayor evento de capitalización previo, que fue el de Saudi Aramco en 2019, con 25.600 millones, elevado a 29.400 millones tras el ejercicio de la opción greenshoe. El total de fondos recaudados por SpaceX incluyó una asignación greenshoe de 10.700 millones, cifra que supera a todas las ofertas tecnológicas registradas hasta la fecha. Este monto es significativamente mayor que el de Uber, que recaudó 8.100 millones en 2019, y Cerebras, que obtuvo 6.400 millones en el mes pasado. Antes de SpaceX, el mayor lanzamiento tecnológico estadounidense fue el de Facebook en 2012, con un total de 18.400 millones, incluyendo la opción greenshoe. En el escenario de la operación, los empleados de SpaceX se vistieron con zapatos verdes en el piso de trading como homenaje a la opción de los subescritores.
El evento marcó el paso de Elon Musk como el primer millonario de la historia con una riqueza superior a los mil billones de dólares. Su participación en SpaceX es de aproximadamente el 46 por ciento de las acciones, valor que se sitúa por encima de un trillón de dólares, y conserva el control de voto sobre alrededor del 82 por ciento de las acciones. Además, su participación en Tesla aporta una valorización adicional que supera los cientos de mil millones de dólares. En el ranking global de riqueza, los co-fundadores de Google, Larry Page y Sergey Brin, están posicionados como los más ricos, cada uno con un patrimonio cercano a los 300 mil millones de dólares, según datos de Forbes. A este grupo se suma una lista de otros fundadores tecnológicos, como Jeff Bezos de Amazon, Michael Dell y Larry Ellison de Oracle, y Mark Zuckerberg de Meta.
Para los inversores peruanos, este escenario ilumina la potencial escala de crecimiento que puede alcanzar una empresa de tecnología con una visión de largo plazo y un equipo de liderazgo de alto impacto. Aunque el mercado peruano aún no cuenta con empresas de este tamaño, el caso de SpaceX ofrece una referencia sobre cómo el desarrollo de tecnologías disruptivas puede generar movimientos de capital masivos. La historia demuestra que las inversiones en innovación tecnológica no solo generan rentabilidad, sino que también pueden transformar la estructura del mercado global. En el contexto local, esto invita a evaluar con mayor profundidad las oportunidades en sectores emergentes, como inteligencia artificial, energías limpias o logística digital, donde el potencial de crecimiento podría seguir creciendo a nivel internacional. Aunque las condiciones del mercado peruano son distintas, el modelo de crecimiento de SpaceX sirve como una metáfora de lo que puede ocurrir cuando se alinea visión estratégica, innovación y acceso a capital.
