Según Bloomberg Línea, SK Hynix, fabricante surcoreano de memorias para inteligencia artificial, alcanzó la mayor emisión bursátil de una empresa extranjera en la historia de Estados Unidos, superando el lanzamiento de Alibaba en 2014 y registrando la tercera mayor colocación bursátil de cualquier naturaleza hasta la fecha. La operación se llevó a cabo en el Nasdaq, donde la compañía emitió 177,9 millones de títulos depositarios de valores (ADR) a un precio de US$149 cada uno, generando un total de US$26.500 millones. En las operaciones de este viernes, el papel registró un incremento del 15%, reflejando una fuerte respuesta del mercado inmediato.
La demanda institucional que impulsó el lanzamiento fue particularmente intensa, según informes de Emanuelle Santos, analista de mercados de XTB. Ella destacó que, a pesar de una corrección bursátil de doble dígito en las semanas previas, el volumen de interés institucional alcanzó niveles sin precedentes. Este comportamiento sugiere que los fondos globales continúan posicionando a SK Hynix como una de las principales vías para acceder al crecimiento del ecosistema de inteligencia artificial, más allá de las fluctuaciones propias del mercado surcoreano. Los fondos recaudados serán utilizados principalmente para ampliar la capacidad de producción de memorias semiconductores, específicamente en tecnologías DRAM, NAND y HBM, hasta 2026.
El aumento de la demanda por estas memorias se vincula directamente a los pedidos masivos de la empresa norteamericana Nvidia Corp. (NVDA), que ha impulsado la necesidad de capacidades de fabricación avanzadas. Firmas como UBS proyectan que SK Hynix podría dominar alrededor del 70% del mercado de HBM4 en la próxima generación de chips de Nvidia, conocida como la plataforma Rubin. Esta proyección refuerza la posición estratégica de la empresa en el desarrollo tecnológico futuro de la IA.
La iniciativa de expansión se desarrolla en conjunto con el gobierno surcoreano y Samsung Electronics, bajo un plan que incluye la construcción de una nueva planta de fabricación y una instalación de empaquetado de chips de vanguardia. El monto total de esta inversión es de 880.000 millones de dólares, con el objetivo claro de fortalecer la posición tecnológica de Corea del Sur en el ámbito de la infraestructura de inteligencia artificial.
Para los inversionistas peruanos, este caso ofrece una mirada clave sobre cómo las tecnologías emergentes están redefiniendo los flujos de inversión global. Aunque el Perú no posee una industria de semiconductores, la demanda creciente de tecnologías de IA está reconfigurando las estrategias de inversión en activos tecnológicos. Los peruanos que gestionan patrimonios deben considerar que el crecimiento de sectores como la computación cuántica o la inteligencia artificial no se limita a mercados occidentales, sino que está transformando la forma en que se estructuran los mercados de capitales a nivel mundial.
