Según Forbes Business, una serie de grandes tenistas, incluyendo al campeón del Abierto de EE.UU. Jannik Sinner, están evaluando una posible retirada del evento de dobles mixtos del Abierto de EE.UU. por el conflicto sobre la distribución de las ganancias. Este evento, que se disputará entre el 24 y el 25 de agosto en los estadios Arthur Ashe y Louis Armstrong, se celebra una semana antes del inicio de las competencias de simples, que comenzarán el 30 de agosto. Los ganadores del evento de dobles mixtos reciben un monto de $1 millones, mientras que los campeones de simples obtienen $5 millones cada uno. El total de ganancias del Abierto se fija en $90 millones, una cifra que representa un aumento significativo en comparación con años anteriores.
El último evento de dobles mixtos fue ganado por Sara Errani y Andrea Vavassori, quienes recibieron $1 millones. Jugadores destacados como Novak Djokovic, Carlos Alcaraz, Ben Shelton, Frances Tiafoe, Naomi Osaka, Madison Keys y Aryna Sabalenka participaron en ese año. Sinner, inicialmente programado para competir con Emma Raducanu, abandonó el torneo tras retirarse en la final de Cincinnati. Este escenario ha impulsado una presión creciente entre los tenistas para que se reestructuren las condiciones de pago, especialmente en los torneos de Grand Slam.
En respuesta a la demanda, el torneo de Wimbledon anunció un incremento del 20% en el monto total de las ganancias, alcanzando $85.8 millones cuando se incluyen los gastos diarios de los jugadores. Este aumento, que representa el mayor incremento anual registrado en la historia del evento, fue explicado por Deborah Jevans, presidenta del All England Club, quien destacó que se revisaron todas las rondas, incluyendo las de clasificación. Ella expresó que esperan que los tenistas comprendan el alcance de esta modificación.
Los jugadores han mantenido por años una postura crítica sobre la distribución de los ingresos generados por los Grand Slams, y en los últimos meses han comenzado a organizar acciones colectivas. Para el torneo de este año, se ha propuesto un total de $95 millones en ganancias, según declaraciones de Jevans durante conversaciones recientes en París con Larry Scott, ex director ejecutivo de la WTA. Esta solicitud refleja una exigencia creciente de equidad en el sistema de recaudación y reparto de beneficios.
Para los peruanos, este escenario resalta cómo los torneos deportivos, aunque no se desarrollan en el país, afectan directamente las dinámicas de justicia económica en el ámbito internacional. Los valores de recompensa que se establecen en estos eventos no solo influyen en la motivación de los deportistas, sino que también reflejan las estructuras de poder y distribución de recursos en el deporte global. Aunque el Perú no participa directamente, el debate sobre el equilibrio entre recompensas y acceso a los recursos deportivos puede inspirar reflexiones sobre cómo se distribuyen las ganancias en otros sectores del país.
