Según Gestión, el Senado aprobó 15 medidas legislativas para enfrentar el impacto del fenómeno de El Niño de magnitud extraordinaria, aunque el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) identificó que cuatro iniciativas esenciales fueron excluidas del paquete final. Entre ellas, la propuesta de modificar la ley de recursos hídricos, que debería garantizar el suministro de agua a pequeños agricultores. También se omitió la normativa sobre saneamiento rural de tierras, clave para acelerar la titulación de tierras. Otra medida ausente es la ley de seguridad jurídica para el sector forestal, necesaria para impulsar nuevas plantaciones. Además, se descartó una propuesta vinculada a la gestión de plagas mediante una ley de sanidad agrícola.
El ministro Marco Vinelli señaló que, a pesar de esta exclusión, las iniciativas no fueron desechadas. Posteriormente, serán presentadas al Legislativo de forma individual y bajo urgencia. Las 27 medidas que sí fueron aprobadas iniciarán su proceso de implementación mediante la elaboración de decretos legislativos. Este proceso incluye la revisión de informes técnicos, que luego serán analizados conjuntamente por la Presidencia del Consejo de Ministros y el Ministerio de Justicia. Solo tras esta validación se procederá a su discusión y aprobación en el Consejo de Ministros. La promulgación de estos decretos se prevé a partir de tres semanas, es decir, a mediados de noviembre.
El panorama económico resalta que el gobierno está desarrollando un impulso fiscal significativo para mantener el crecimiento de la economía peruana. Este esfuerzo se inscribe en el contexto de presiones derivadas del fenómeno de El Niño, que afecta directamente la agricultura, la infraestructura y los servicios básicos. La iniciativa del Ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, junto a la presidenta Keiko Fujimori, ya anunció un paquete de medidas que busca estabilizar el sector y reforzar la resiliencia económica.
Para los agricultores peruanos, este escenario implica una brecha entre lo que se promete y lo que realmente se ejecuta. Aunque se avanzó en el reconocimiento de necesidades, la ausencia de leyes clave para la gestión de tierras, agua y plagas puede obstaculizar el desarrollo sostenible de sus actividades. La esperanza de que las medidas posteriores se implementen con urgencia y precisión será clave para que los productores pequeños no se vean marginados ante las crisis climáticas. El éxito de estas políticas dependerá no solo de la rapidez de los procesos, sino también de su alineación con las realidades del campo peruano.
