Según Gestión, el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace) confirmó que durante este año realizará la certificación de más de US$ 20,000 millones en proyectos estratégicos, distribuidos en minería, infraestructura, agricultura, transporte y otros sectores clave. El ministro del Ambiente, Vladimiro Huaroc, destacó que estas evaluaciones se llevan a cabo mediante procesos técnicos y transparentes, integrando inteligencia artificial y plataformas tecnológicas. El objetivo es garantizar que cada inversión cumpla con estándares ambientales robustos, sin comprometer el desarrollo económico ni el bienestar de las comunidades.
La presidenta ejecutiva del Senace, Silvia Cuba, enfatizó que el crecimiento sostenible exige una combinación de inversión pública para fortalecer la competitividad nacional y de capital privado para impulsar la dinámica económica, siempre bajo estrictos criterios ambientales. Desde enero hasta la primera semana de septiembre, el organismo aprobó 138 expedientes con un valor total superior a US$ 14,000 millones, lo que refleja una intensificación en la ejecución de obras de gran impacto. Entre estos, destaca el Estudio de Impacto Ambiental (EIA-d) del proyecto “Nueva Carretera Central, Tramificación I”, aprobado en agosto, antes del plazo legal. Este tramo unirá tres distritos de Lima y servirá como pilar para conectar la capital con el centro del país.
Además, el Senace cerró recientemente una jornada de intercambio técnico con el Instituto para la Protección e Investigación del Medio Ambiente (ISPRA) de Italia. El evento, apoyado por el mecanismo TAEIX de la Unión Europea, permitió compartir experiencias en evaluación ambiental, especialmente en el uso de tecnologías de monitoreo y sistemas de observación satelital. Esta colaboración busca mejorar la precisión y eficiencia en la identificación de impactos ambientales, asegurando que las decisiones se basen en datos reales y actualizados.
Para los peruanos, este avance representa una oportunidad clave de ver cómo el desarrollo económico se alinea con la protección del medio ambiente. Los proyectos certificados por el Senace no solo mejoran la infraestructura, sino que también generan empleos y fortalecen las cadenas productivas locales. Es vital que los ciudadanos comprendan que cada inversión evaluada no es solo una obra pública, sino un pacto con el futuro de su entorno. A través de procesos abiertos y tecnológicos, el país puede avanzar sin sacrificar su sostenibilidad, transformando así el crecimiento en una realidad inclusiva y responsable.
