Según Gestión Tu Dinero, las ganancias de las compañías de seguros en Perú han disminuido en un 50%, lo que refleja una transformación en el comportamiento del consumidor y en los modelos de oferta. Este cambio se evidencia especialmente en el sector de seguros vehiculares, donde las políticas tradicionales de cobro ya no se ajustan únicamente al valor del vehículo, sino al patrón real de uso. En un mercado donde muchos conductores mantienen sus autos estacionados durante la mayor parte de la semana, las aseguradoras han desarrollado soluciones que vinculan el costo del seguro directamente con el recorrido diario.
Este modelo, conocido como seguro por kilómetros, permite a los usuarios pagar una prima que varía conforme a la distancia recorrida. Algunas compañías ya ofrecen estas opciones con claridad en sus planes. Rímac, por ejemplo, presenta paquetes anuales que abarcan entre 2.000 y 8.000 kilómetros, con posibles ahorros de hasta un 45% en comparación con un seguro convencional. Para ello, integra un sistema GPS y una app que registra automáticamente los trayectos. Pacífico implementa un enfoque híbrido: una cuota fija mensual más una parte variable basada en la distancia recorrida. El costo mínimo registrado para este modelo es de S/ 99 o US$ 26 mensuales, según perfil de vehículo y conductor. Mapfre, por su parte, ofrece un seguro de full cobertura premium por kilómetros, con descuentos que llegan hasta el 30%, utilizando el kilometraje como factor clave para evaluar el riesgo. La Positiva comercializa el producto "Auto Total Kilómetros", diseñado para vehículos de baja circulación, con cobertura integral y deducibles que se ajustan al recorrido. En este caso, los ahorros pueden alcanzar hasta el 40%.
Para los peruanos, este tipo de seguro representa una alternativa más realista y eficiente, especialmente en contextos urbanos donde el uso del automóvil es variable. Muchos profesionales, por ejemplo, solo necesitan su vehículo durante horas específicas, como por la mañana o para traslados. En esos casos, un seguro tradicional, que asume un uso diario constante, puede resultar excesivo y costoso. Al contratar un seguro por kilómetros, el usuario no solo evita pagos innecesarios, sino que también participa en un sistema más transparente y alineado con su realidad cotidiana. Esto es clave en un país donde el costo de los servicios de transporte y seguros sigue siendo una carga importante para las familias. La elección de este producto no es solo una cuestión de ahorro, sino una forma de adaptar la protección a la vida real.
En resumen, el seguro por kilómetros no es una innovación aislada, sino una respuesta necesaria a la diversidad del uso del automóvil. Para el peruano promedio, entender cómo se calcula el costo y qué condiciones aplican, puede marcar una diferencia significativa en sus finanzas mensuales.
