Segun CNBC Markets, el mercado norteamericano registró un impulso sólido en su cierre de la semana, con el Índice Dow Jones Industrial Average que alcanzó un nuevo máximo tras una subida del 2%, mientras que el S&P 500 avanzó 0.4%. En este escenario, nueve de los once sectores registraron ganancias, destacando el sector de salud como el más dinámico. Las acciones de empresas de seguros y farmacéuticas avanzaron, impulsando la actividad de opciones, especialmente en el fondo State Street Health Care Select Sector SPDR ETF (XLV). Los datos de ThinkOrSwim revelan que los operadores compraron alrededor de 5,300 contratos call en XLV, frente a poco más de 1,000 puts, generando una exposición clara hacia el crecimiento del segmento. De los $13 millones operados en el fondo, casi $11 millones correspondieron a operaciones de compras de calls.
En el caso específico de UnitedHealth Group, se registró una concentración notable en operaciones de opciones, donde el 87% del monto total de $135 millones de prima fue asignado a contratos call. La compañía cerró ligeramente por debajo de su máximo alcanzado en mayo, pero su desempeño fue impulsado por una alta demanda de acciones. Otro destacado fue Eli Lilly, que registró un alza superior al 4% en una semana, avanzando hacia niveles de cotización que habían sido alcanzados solo una semana antes. En este caso, los contratos call superaron en más de dos veces a los puts, con una prima total de $145 millones, y se compraron más de 10,500 contratos, casi tres veces más que los vendidos.
Este comportamiento contrasta con el sector financiero, representado por el fondo XLF, donde la actividad de opciones fue más equilibrada y menos positiva. Aunque el volumen de operaciones fue considerable —cerca de 380,000 contratos—, el equilibrio entre compras y ventas fue más neutro, con una división casi igual entre calls y puts. Además, se registraron más ventas que compras de contratos, según datos de SpotGamma.
Para inversores peruanos, esta dinámica ofrece una señal clave: el mercado no se mueve uniformemente, y las decisiones de inversión deben centrarse en sectores con mayor flujo de actividad y crecimiento. Si bien el sector financiero ha mostrado debilidades, el de salud ha demostrado una reactivación fuerte, impulsada por demandas reales en productos de salud y seguros. Esto puede ser un indicador de que, en entornos de recuperación, los sectores con alto impacto social y de necesidad tienden a liderar el crecimiento. El análisis sugiere que, en momentos de incertidumbre, las inversiones en sectores clave como salud podrían ofrecer mayor estabilidad y potencial de retorno, especialmente si se combinan con estrategias de opciones que reflejen la confianza del mercado.
