Según Gestión Tu Dinero, las cajas municipales enfrentan tensiones por aplicar filtros estrictos a sus directores, mientras que la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) es criticada por centrarse en criterios contables sin evaluar el potencial de expansión de las microfinanzas. Aunque estos organismos mejoran sus indicadores de solvencia, el crecimiento de sus operaciones se mantiene por debajo del nivel teórico. Jorge Solís, director de Caja Huancayo, señala que el enfoque regulador prioriza la contabilidad sobre la viabilidad de otorgar créditos, lo que limita la capacidad de las entidades para extender servicios a comunidades no bancarizadas.
Las cajas municipales presentan un índice de capital de 15.29% a fin de julio, superando el mínimo exigido de 10% por la SBS. Este valor, que compara el patrimonio con los activos, refleja una solvencia sólida. Sin embargo, el alto nivel de exigencias sobre capital y penalizaciones genera una postura conservadora en las decisiones de crédito. Este comportamiento, según Solís, se traduce en una disminución del apalancamiento efectivo y en la incapacidad de escalar operaciones frente a la demanda real.
El rol de los fondos de garantía también se ve afectado. Cofide, como institución de garantía, podría adoptar una postura más activa para fomentar la inclusión financiera. Para ello, se requiere una política permanente del Estado, que permita a los fondos de garantía funcionar como mecanismos estables y sostenibles. La propuesta de una coordinación entre reguladores latinoamericanos resalta la necesidad de alineación estratégica en un escenario donde las microfinanzas representan una herramienta clave para la inclusión financiera.
Para los peruanos, especialmente en zonas rurales o con bajos niveles de acceso al sistema bancario, este panorama implica una brecha entre la normativa y la realidad de uso del crédito. Las cajas municipales, aunque bien reguladas, pueden limitar el acceso a servicios financieros por miedo a riesgos o por criterios rígidos. Si el sistema de regulación no evoluciona hacia una visión de mediano y largo plazo, las comunidades más vulnerables seguirán sin acceso a herramientas que les permitan invertir, crecer o mantener su estabilidad económica. El crecimiento de las microfinanzas no solo depende de la política bancaria, sino de una reforma coordinada que reconozca el papel estratégico de estas instituciones en el desarrollo inclusivo del país.
