Segun Gestión Tu Dinero, la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) ha ajustado el plazo para que las instituciones financieras remitan el Reporte Crediticio de Deudores (RCD). Este cambio busca reducir el tiempo que tarda en disponerse la información sobre la situación crediticia de los clientes. El periodo máximo para entregar el RCD se reducirá de 15 días calendarios tras el cierre de cada mes, a 13 días a partir de los datos de noviembre de 2026, y a 10 días desde mayo de 2027. Esta medida impulsa una actualización más rápida de los registros crediticios, lo que permite a las entidades financieras tomar decisiones más precisas y oportunas al evaluar nuevas solicitudes de crédito.
El RCD recopila datos sobre los créditos concedidos y el historial de pagos de los clientes. A través de este informe, la SBS elabora el Reporte Crediticio Consolidado (RCC), un instrumento clave que se emplea tanto por instituciones financieras como por centrales de riesgo. Este documento ofrece una visión actualizada de la solvencia de los usuarios, lo cual es fundamental para la toma de decisiones en el otorgamiento de créditos. Sin embargo, el proceso de consolidación ha sido identificado como un punto de retraso. Actualmente, las entidades tienen hasta el día 15 del mes para entregar el RCD, y la SBS requiere entre ocho y diez días para procesarlo. En consecuencia, las instituciones solo obtienen el RCC actualizado alrededor del día 25, lo que limita su capacidad para responder rápidamente a cambios en la situación de sus clientes.
Este ajuste no solo acelera los procesos internos, sino que también impacta directamente a los usuarios. Los socios que han resuelto deudas pendientes o han cumplido con pagos atrasados verán su situación reflejada de forma más inmediata en el RCC. Esto puede facilitar la aprobación de nuevos créditos, ya que las entidades financieras acceden a una imagen más actualizada de su historial crediticio. La mejora en la transparencia y la velocidad de los procesos representa un avance significativo en la gestión de riesgos y en la experiencia del cliente.
Para los peruanos, este cambio es especialmente relevante. Muchos sectores, como el pequeño comercio y las cooperativas, dependen de créditos para operar. Con una evaluación más rápida y precisa, estos usuarios podrán acceder a financiamiento sin esperar meses. Además, la reducción del tiempo entre la solicitud y la respuesta fortalece la confianza en el sistema financiero, lo cual es clave en un entorno donde la estabilidad crediticia impacta directamente en el día a día de las familias.
