Según Gestión Tu Dinero, un proyecto de ley presentado en el Congreso de la República busca autorizar nuevamente el retiro de fondos de pensiones, marcando el noveno intento oficial en la historia del sistema. La iniciativa, impulsada por la congresista Catherin Palomino de Juntos por el Perú, se fundamenta en el impacto económico que el Niño podría tener sobre las familias. Sin embargo, esta propuesta enfrenta una crítica estructural desde el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), que advierte sobre las consecuencias a largo plazo para el sistema previsional.
Julio Velarde, director del BCRP, señaló que la tasa de hijos por mujer en Perú se sitúa actualmente en 1.6, cifra que baja a 1.3 en Lima y alcanza 1.5 en Bolivia. Este dato indica una disminución significativa frente a lo necesario para mantener la estabilidad demográfica. En consecuencia, el número de hijos que podrían sostener a futuros jubilados disminuye drásticamente. El experto enfatizó que, si hoy se retiran ahorros de cuentas individuales de capitalización, el fondo de pensiones se debilitará, generando una escasez en el futuro que no permitirá cubrir los gastos de los jubilados. Este vacío se agrava porque, con menos descendencia, los hijos se convertirán en menos fuentes de apoyo económico para los padres.
Además, en sistemas de reparto como el administrado por la ONP, la viabilidad se ve comprometida. La pirámide poblacional está cambiando: cada vez hay menos trabajadores cotizando frente a una población envejecida. Esto significa que el sistema tendrá dificultades para mantener el equilibrio entre aportes actuales y pensiones futuras. La tendencia demográfica, por tanto, no solo afecta a las familias en el presente, sino que reconfigura el modelo financiero del sistema previsional.
Para los peruanos, este escenario plantea una realidad más profunda: el retiro de fondos de AFP, aunque aparentemente una solución temporal, puede convertirse en una brecha estructural. Si se asume que la natalidad seguirá en declive, el sistema previsional será cada vez más inestable. El lector debe considerar que las decisiones actuales no solo impactan a quienes retiran hoy, sino que definen el acceso a pensiones para generaciones futuras. La estabilidad de las pensiones depende de una visión a largo plazo que valore no solo la necesidad actual, sino también la sostenibilidad de los sistemas que sostienen la economía familiar.
