Según Gestión Tu Dinero, desde hace una década los afiliados al sistema privado de pensiones en Perú pueden retirar el 99.5% del ahorro acumulado en su cuenta de capitalización individual al momento de la jubilación. Este beneficio, aunque amplio, no implica necesariamente un uso eficiente del capital. Mientras algunos optan por cancelar deudas o iniciar emprendimientos —acciones que, según especialistas, suelen conllevar riesgos elevados—, otros deciden consumir el dinero sin considerar el potencial de crecimiento futuro. La decisión de gestionar el capital por cuenta propia, sin intervención directa, representa una alternativa más estratégica, especialmente en un entorno de inflación y tasas de interés moderadas.
Arturo García, director del Colegio de Economistas de Lima, propone cuatro enfoques viables para el uso de este monto. La primera opción consiste en una renta particular mediante una compañía de seguros, donde el dinero puede ser depositado por períodos de dos años o más. En ese caso, la aseguradora paga una tasa de interés mensual, y el capital original se devuelve al vencimiento. Esta alternativa ofrece liquidez y estabilidad, aunque sin exposición a activos de alto rendimiento. La segunda opción incluye fondos mutuos, tanto de renta fija como variable. Estos permiten invertir en bonos o acciones, con posibilidad de elegir entre activos nacionales o extranjeros, y también entre monedas en soles o dólares. Esto ofrece diversificación, clave para mitigar riesgos en el mercado.
Una tercera alternativa es el aporte voluntario a AFP, sin fines previsibles. Este tipo de aportes permite a los jubilados mantener el control de su dinero y reutilizarlo de forma flexible. Según datos internos de las mismas AFP, muchas personas que han solicitado el retiro han reingresado parte de ese capital como aporte voluntario. Este comportamiento refleja una estrategia de reutilización del capital, aprovechando los rendimientos que los fondos de pensiones han logrado en los últimos años. Finalmente, se consideran los depósitos a plazo, aunque el texto original no especifica el monto o el periodo exacto.
Para el lector peruano, este escenario plantea una realidad clave: el retiro del 99.5% del ahorro no debe ser visto como un final, sino como un punto de partida. Muchas personas, al llegar a la jubilación, enfrentan una disminución de ingresos y una presión por mantener el estatus económico. Sin una estrategia clara de inversión, el dinero se consume sin generación de retorno. En un contexto donde los fondos de pensiones han mostrado rendimientos superiores al promedio, es fundamental que los jubilados evalúen opciones que permitan mantener el crecimiento del capital, especialmente en un país donde la inflación y el costo de vida continúan en aumento. La elección no es solo financiera, sino también de calidad de vida a largo plazo.
