Según Bloomberg Línea, el Banco Central de Brasil se posiciona como la institución monetaria de América Latina con mayores tenencias de oro, alcanzando 172,4 toneladas al cierre de marzo de 2026. Este monto representa un 7,1% de sus reservas totales y lo coloca en el puesto 28 a nivel global en cantidad de oro en manos de entidades públicas. A escala regional, Venezuela ocupa la segunda posición, con 161,2 toneladas, aunque los últimos datos oficiales provienen de enero de 2018 y no han sido actualizados posteriormente. En este contexto, la agencia Reuters reporta que en 2025, los lingotes del Banco Central venezolano equivalían a 47 toneladas, cifra que refleja una alta incertidumbre por la falta de transparencia en el sistema. México se encuentra en tercer lugar con 120,1 toneladas, constituyendo el 6,6% de sus reservas. Argentina, por su parte, posee 61,7 toneladas, una proporción significativa que alcanza el 21,9% del total de sus activos. En el ranking regional, Perú tiene 34,7 toneladas (5,4%), Ecuador 26,3 toneladas (35,4%), Bolivia 22,5 toneladas (85,2%), Guatemala 15,5 toneladas (6,9%), Paraguay 8,2 toneladas (11,9%) y El Salvador 2,1 toneladas (6,2%).
A nivel mundial, Estados Unidos lidera con 8.133,50 toneladas, seguido por Alemania (3.350,39), Italia (2.814) y el Fondo Monetario Internacional, que también posee 2.814 toneladas. Francia, China y Rusia completan el grupo con 2.437, 2.437 y 2.304,7 toneladas respectivamente, mientras que Suiza, India y Japón mantienen presencia con 1.039,9, 880,5 y 846 toneladas.
Para los peruanos, estas cifras revelan una realidad clave: aunque el oro en reservas no es el principal activo de sus instituciones, su presencia en el mapa latinoamericano indica una estrategia de diversificación frente a fluctuaciones del mercado. Perú, con 34,7 toneladas, se encuentra en una posición moderada, pero con un porcentaje de reservas relativamente bajo. Esto sugiere que, frente a crisis económicas o volatilidad cambiaria, el país aún depende en gran medida de activos financieros más líquidos. La ausencia de cifras actualizadas en algunos países, como Venezuela, también resalta la brecha en la transparencia de políticas monetarias. En un contexto de inflación y desestabilización cambiaria, el oro puede tener un rol simbólico o de respaldo, aunque su impacto en el sistema financiero nacional aún no se ha cuantificado de forma clara. El análisis indica que los países con mayores tenencias de oro suelen tener estructuras monetarias más estables, lo que puede servir como referencia para el diseño de políticas de reserva.
