Segun CNBC Markets, la reserva estratégica de petróleo de Estados Unidos (SPR) enfrenta una situación crítica debido a las tensiones generadas por la guerra en Irán. Los expertos han alertado que el rápido despliegue de reservas para responder a la interrupción de suministros podría dañar las cavidades salinas donde se almacenan los barriles, ubicadas a kilómetros de profundidad en regiones de la costa del Golfo de México. Estas cavidades, distribuidas en cuatro sitios clave de Luisiana y Texas, albergan actualmente una reserva que ha caído por primera vez desde la década de 1980 por debajo de los 300 millones de barriles. Los datos oficiales del Departamento de Energía revelan que, tras una extracción de 172 millones de barriles, la reserva quedará en alrededor de 243 millones de barriles.
El funcionario energético Amos Hochstein, ex asesor principal de energía del presidente Joe Biden, ha cuestionado el criterio oficial de que la SPR podría reducirse hasta 70 millones de barriles. "No creemos que el gobierno esté diciendo que la reserva puede llegar a 70 millones. Esa afirmación es absurda", afirmó en una entrevista con CNBC. Para Hochstein, una reducción tan drástica implicaría un daño irreversible a las cavidades, haciendo que la reserva no pueda ser reactivada en futuras emergencias. Él insiste en que no hay nadie en el sector que considere viable llegar por debajo de los 300 millones, debido a las limitaciones físicas del entorno subterráneo.
Por su parte, el secretario de prensa del Departamento de Energía, Ben Dietderich, ha rechazado directamente esta preocupación, afirmando que los recorridos de los tanques no están en riesgo. "Los pozos siempre están llenos; solo cambia la proporción de petróleo y agua que los ocupan", explicó. Según esta línea de razonamiento, el sistema se mantiene estable a pesar de las variaciones de nivel.
Para los inversionistas y ciudadanos peruanos, esta dinámica evidencia cómo las decisiones geopolíticas globales pueden influir directamente en el mercado de energía. Aunque el Perú no posee reservas estratégicas de petróleo, el precio del crudo y las políticas de almacenamiento de EE.UU. afectan a las tasas de importación de combustibles que consumimos diariamente. Cada movimiento en el mercado internacional, especialmente uno que amenaza la estabilidad de reservas clave, puede traducirse en subidas de precios en el consumo domestico. Por ello, mantener un enfoque de vigilancia sobre los indicadores energéticos globales es clave para tomar decisiones informadas en el ámbito familiar y económico.
