Según Bloomberg Línea, un análisis de BofA Global Research indica que un posible ajuste en el índice MSCI Emerging Markets podría redistribuir casi US$10.000 millones hacia América Latina. Este escenario se basa en cambios aún no confirmados, cuyo núcleo está en una posible salida de Corea del Sur del índice. El cálculo estimaría una reasignación de US$9.585 millones hacia la región, elevando su participación desde cerca del 7,2% hasta el 8,94%. La mayor parte de ese efecto se deriva del papel que Corea del Sur desempeña dentro del índice, que representa el 17,93% de su peso total. Si la nación surcoreana fuera retirada, los analistas proyectan ingresos de cerca de US$9.000 millones destinados a América Latina, con un impacto mecánico de US$8.691 millones según el informe.
Brasil, que actualmente ocupa el 4,3% del índice, vería su participación aumentar hasta el 5,2%, mientras México avanzaría de 1,8% a 2,2%. Aunque el cálculo considera únicamente la salida de Corea del Sur, el resultado final estimaría que el peso total de América Latina alcanzaría alrededor del 8,8%. Este reequilibrio no solo beneficiaría a los países latinoamericanos, sino que también reforzaría la presencia asiática en el índice. En este escenario, Taiwán pasaría de 26% a 32%, China de 19% a 23% y India de 12% a 15%. La decisión de clasificar a Corea del Sur como país desarrollado aún no ha sido oficialmente tomada, pero BofA anticipa que podría materializarse alrededor de junio de 2027, tras evidencias identificadas en junio por MSCI sobre brechas en convertibilidad cambiaria, liquidez y acceso al mercado exterior. Desde entonces, Corea del Sur ha implementado medidas, como operaciones con el won durante 24 horas, para mejorar su acceso y transparencia financiera, aunque el impacto de estas acciones aún está siendo evaluado.
Para inversores peruanos, este escenario representa una señal de potencial crecimiento en el sector emergente, especialmente en países que han mostrado estabilidad estructural y políticas de apertura. Aunque el efecto no es directo en el mercado peruano, el aumento del peso latinoamericano en el MSCI puede influir en la percepción global de la región, reforzando el valor de activos como acciones y bonos de países del sur. Esto podría traducirse en mayor flujo de capitales y mayor atención de fondos internacionales hacia el hemisferio sur. Sin embargo, es clave recordar que el análisis se basa en hipótesis, y la decisión final depende de evaluaciones futuras por parte de MSCI. El caso de Corea del Sur no es un evento aislado, sino parte de un proceso más amplio de reconfiguración de índices que afectan a todos los mercados emergentes.
