Según Gestión, el mercado peruano de cosmética e higiene personal cerrará 2026 con una expansión de cerca de 9%, según datos del gremio Copecoh, asociado a la Cámara de Comercio de Lima. Este crecimiento se registra en medio de condiciones económicas complejas, incluyendo el proceso electoral, el alza de costos y el impacto de El Niño. En este escenario, Recamier, empresa colombiana especializada en productos de aseo personal y belleza y propietaria de la línea de jabones Bacterion, está reestructurando su estrategia de distribución, canales y logística en el país.
Ismael Suárez, director regional de Recamier Perú, señaló que la compañía, que cumple su octuagésimo aniversario en 2027 y opera en 14 países, tiene en Perú su segundo modelo de operación comercial. A pesar de los desafíos del año, el ejecutivo definió 2026 como "muy bueno", al tener cuatro años consecutivos de crecimiento a doble dígito. Aunque el ritmo de crecimiento se redujo ligeramente, la empresa mantiene su proyección de expansión a dos dígitos. Su análisis apunta a la evolución del retail peruano, donde tiendas especializadas en belleza han emergido como motores clave del crecimiento de marcas. Para Recamier, estas tiendas no son competidores, sino aliados estratégicos. La empresa ha mantenido una presencia sólida en puntos tradicionales como autoservicios, y ahora prioriza la migración hacia formatos modernos, considerando que la innovación es esencial para el desarrollo sostenido.
En cuanto a segmentos, el mercado capilar se mantiene estable, con dificultades para atraer nuevos consumidores. En contraste, los productos de fragancias y skincare registran un impulso significativo, impulsados por la expansión de la tendencia K-Beauty, que representa la cosmética coreana. Recamier, que posee 10 marcas propias, ha distribuido desde hace una década marcas de terceros en maquillaje, productos para el cuidado de la piel, esmaltes y pieles, como Dr. Scholl’s. Además, actúa como representante de la marca Iroha, que se posiciona en el ámbito de productos de belleza.
Para el lector peruano, este escenario ofrece una visión clara de cómo las dinámicas del mercado de belleza están siendo transformadas por tendencias globales y cambios estructurales en el comercio. La presencia creciente de productos coreanos, junto a la evolución de los canales de distribución, indica que el consumo personal está pasando de lo tradicional a lo especializado. Esto implica que los peruanos, al elegir productos de belleza, no solo buscan funcionalidad, sino también identidad y estética. La inversión en cuidado personal, especialmente en skincare y fragancias, puede convertirse en una opción más accesible y estratégica, especialmente en un contexto donde los precios de bienes de consumo se mantienen en equilibrio.
