Según Yahoo Finance, si en el día de la toma de posesión de Donald Trump se hubiera invertido $10,000 en Bitcoin, en una moneda de meme basada en su nombre y en oro, hoy el rendimiento de cada activo sería muy distinto. El 20 de enero de 2025, Bitcoin abrió alrededor de $102,000. Con esa cifra, una inversión de $10,000 habría comprado aproximadamente 0.098 unidades. Actualmente, Bitcoin se cotiza alrededor de $60,000, lo que reduce el valor de la posición a unos $5,880. Esto representa una pérdida del 41%. A pesar de que Trump fue considerado el presidente más favorable a las criptomonedas en la historia de Estados Unidos —firma órdenes ejecutivas que apoyan el sector, estableció una reserva estratégica de Bitcoin y impulsó el Acta GENIUS para estabilizar criptoactivos— el mercado de criptoasets siguió en declive. Factores como aumentos en las tasas de interés de bonos del Tesoro, la salida de inversionistas institucionales y la presión de ventas relacionada con una posición sin cotizar de $14 mil millones en el fondo Strategy, tuvieron un impacto significativo durante su mandato.
En contraste, el oro fue el activo que más creció. En el mismo día de inicio de su presidencia, el precio del oro se ubicaba en $2,697 por onza. Con $10,000, se podían comprar 3.71 onzas. Hoy, el oro se cotiza alrededor de $4,110 por onza, lo que convierte la inversión en un valor de $15,248. Esto representa un incremento del 52%. El comportamiento del oro se alinea con los escenarios de incertidumbre que caracterizaron el periodo: conflictos geopolíticos, aumentos inflacionarios y tensiones comerciales, especialmente con Irán. Cada vez que la estabilidad del sistema se veía amenazada, el oro respondió con una subida notable. Alcancó un máximo histórico de $5,597 en enero de 2026 antes de retroceder. A pesar de ser percibido como un activo tradicional, el oro se convirtió en el mejor rendimiento del ciclo.
Para los inversores peruanos, este escenario ofrece una lección clave: no todos los activos responden de la misma forma a las condiciones macroeconómicas. Mientras que las criptomonedas, especialmente las de alto riesgo como los memes, pueden mostrar volatilidad extrema, el oro ha demostrado ser un refugio efectivo ante la incertidumbre. En un contexto de inflación persistente y cambios políticos en América del Norte, el valor de los metales preciosos puede ser un indicador más confiable de protección de capital. En Perú, donde la economía enfrenta desafíos estructurales, la diversificación de activos —incluyendo el oro— podría ser una estrategia más sostenible que depender exclusivamente de tecnologías emergentes.