Según Gestión, Pyramid Metals, holding minero con décadas de operaciones en Perú, ha definido el desarrollo de Asgard, un proyecto de litio y antimonio ubicado en Quenamari, provincia de Puno. La iniciativa fue presentada durante el Foro Internacional de Uranio y Litio, organizado conjuntamente por el Ministerio de Energía y Minas y el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento. La empresa confirmó la necesidad de un socio estratégico para acelerar la ejecución del proyecto, que abarca más de 15.000 hectáreas y ya ha registrado resultados de muestreos superficiales en litio y antimonio.
La ubicación de Asgard se sitúa aproximadamente dos kilómetros al sur de los yacimientos de Falchani, conocidos por sus depósitos de cesio y uranio, sin embargo, la operación será independiente de las actividades de American Lithium. El diseño técnico contempla dos modalidades de extracción: el antimonio, derivado del mineral estibina, será recuperado mediante minería subterránea, técnica que minimiza el impacto ambiental; el litio, por su parte, requerirá una operación a tajo abierto, de escala más amplia. La empresa planea iniciar con inversiones privadas en la fase subterránea, con el objetivo de consolidar la viabilidad técnica antes de incorporar un socio mayoritario para el desarrollo del componente de litio.
Para la fase del antimonio, se ha establecido una inversión prevista de US$ 20 millones, destinada al diseño y construcción de la planta de procesamiento y al desarrollo de la mina. Aunque aún no se ha definido una cifra exacta, el proyecto de litio implica una inversión de mayor envergadura, por lo que su costo definitivo será evaluado en fases posteriores. En cuanto a la utilidad industrial del antimonio, se destaca su uso en aleaciones ignífugas, pinturas antifuegos y sistemas de protección contra incendios.
Para los inversores y actores del sector peruano, este desarrollo representa una oportunidad de diversificación en la cadena de valor minero. Mientras que el litio se posiciona como un componente clave en la transición energética, el antimonio ofrece un mercado estable y con demanda creciente en sectores industriales. En un contexto donde Perú busca fortalecer su presencia en la industria de minas de alto valor, proyectos como Asgard no solo amplían la base de recursos internos, sino que también abren espacios para cooperación entre empresas nacionales y capitales privados. La estrategia de desarrollo gradual, combinada con una visión de sostenibilidad ambiental, podría convertirse en un modelo replicable en otras regiones del país.
