Según Gestión Tu Dinero, el puerto de Chancay ha emergido como un actor central en la reconfiguración de la cadena logística del país, superando su rol tradicional como nodo exportador. Con una participación del 60% de la empresa china Cosco Shipping Ports Limited, el complejo fue diseñado desde su creación como un hub logístico regional. Aunque su impacto es tangible en el ámbito comercial, también ha generado tensiones geopolíticas, especialmente por su cercanía con las dinámicas internacionales entre Estados Unidos y China. Erika Schoch, consultora estratégica marítima en Gallagher Re, destacó que el crecimiento del puerto ha convertido una oportunidad económica en un punto de atención política, señalando que EE.UU. está reforzando su presencia en Perú como medida para equilibrar el peso de Chancay.
La especialista identificó tres dimensiones clave que deben considerarse en el marco de la seguridad y gestión de riesgos para empresas del sector asegurador. Primero, el cambio de rutas de exportación, que ahora incluyen frutos y verduras, como los espárragos, que antes salían por el puerto de Callao. Segundo, el despliegue de embarcaciones hacia el norte del país, lo que implica nuevas necesidades en la infraestructura y el transporte marítimo. Tercero, la evolución de los productos asegurados, ya que las pólizas tradicionales, diseñadas para el Callao, deben adaptarse a las nuevas rutas. Schoch afirmó que las aseguradoras deben evaluar cuál es la probabilidad de que un tsunami afecte a Lima y que impacte directamente en Chancay, un escenario que requiere análisis específicos de riesgo.
Para los empresarios peruanos, especialmente en sectores agrícolas y de alimentos, este cambio representa una ventaja clara en términos de eficiencia y tiempos de entrega. Sin embargo, también implica una transformación estructural en sus cadenas de suministro. Las empresas deben revisar sus contratos, sus seguros y sus planes logísticos, ya que el nuevo modelo no solo cambia los puntos de salida, sino también los riesgos asociados. Aseguradoras y reaseguradoras deben asesorar a sus clientes para que integren estos nuevos escenarios sin perder visibilidad sobre los riesgos geográficos y climáticos.
En contexto peruano, el desarrollo de Chancay no es solo una cuestión de infraestructura, sino de soberanía logística. Mientras que el norte del país busca integrarse en redes internacionales, las empresas deben prepararse para adaptar sus operaciones. La diversificación de rutas de exportación, aunque beneficiosa, exige mayor transparencia en el riesgo y en los acuerdos internacionales. Los peruanos que operan en mercados globales deben entender que cada cambio en la geografía del transporte implica una reconfiguración de sus estrategias, y que la gestión de riesgos debe ir de la mano de la innovación en la cadena de valor.
