Segun Yahoo Finance, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos en 2026 se mantiene en un nivel de 2.1%, a pesar de la presión inflacionaria y de precios de combustible que alcanzan $4.50 por galón. Este indicador se sostiene principalmente por la baja tasa de desempleo, que se sitúa en 4.3%, lo que implica que el 95.7% de la fuerza laboral está activa. Esta estabilidad en el empleo influye directamente en la capacidad de los hogares para cubrir gastos básicos, como el combustible, servicios y vivienda.
Los gastos de las familias, especialmente las de ingresos bajos y moderados, han aumentado significativamente en los últimos años. Según el Informe Beige de abril, publicado por el Banco Central de Kansas, estos sectores han recurrido a créditos y préstamos para mantener sus niveles de consumo. La realidad es que, ante una constante presión de precios en alimentos, vivienda, transporte, salud, educación y seguros, muchos hogares no pueden mantener sus presupuestos sin recurrir a deuda. Una fuente bancaria señaló que “no se puede superar el salario bajo, las tarifas y la inflación” en el contexto actual.
El crecimiento económico se distribuye trimestralmente con variaciones notables. En el segundo trimestre de 2026, se anticipa un aumento del 2.2%, una reducción respecto al estimado inicial de 2.3%. El tercer trimestre se ajusta a un crecimiento del 1.9%, por debajo del 2.1% previo, debido a que el aumento de ingresos fiscales y las mejoras en el mercado de acciones no sufren para todos los sectores. El cuarto trimestre vuelve a subir a 2.2%, lo que indica una recuperación moderada en el final del año. La proyección para 2027 se mantiene en 2.0%, sin cambios.
Para los lectores peruanos, este escenario ofrece una reflexión clave sobre la relación entre empleo, estabilidad de ingresos y capacidad de consumo. Aunque el crecimiento económico global puede parecer positivo, los efectos reales llegan a los hogares más vulnerables. En el Perú, donde el empleo formal sigue siendo un desafío y los costos de vivienda y transporte aumentan constantemente, los datos de EE.UU. resaltan la necesidad de políticas públicas que protejan a las familias de la presión financiera. La baja tasa de desempleo en Estados Unidos no es un modelo replicable sin condiciones estructurales sólidas. En nuestro contexto, el acceso a empleos estables, la regulación de precios y el fortalecimiento de los sistemas de protección social son elementos críticos para garantizar que el crecimiento económico no se traduzca solo en cifras, sino en bienestar real.
