Según CNBC Markets, los precios del crudo estadounidense alcanzaron superar los $100 por barril el jueves, el nivel más alto en más de tres meses, tras una intensificación notable de las tensiones entre Washington y Teherán. Los futuros de West Texas Intermediate (WTI) alcanzaron una máxima de $100.88 por barril, cifra registrada por última vez en mayo. El crudo estadounidense cerró en $99.32 por barril, subiendo un 3.4% hasta las 10:03 horas hora local. El crudo internacional Brent, referencia global, se mantuvo en $104.69 por barril, con un avance del 3.4%. Desde principios de septiembre, los precios del petróleo han aumentado casi un 16%, lo que refleja una preparación del mercado para una posible duración prolongada de la confrontación en el Medio Oriente. Fuentes oficiales de la Casa Blanca indican que altos asesores del gobierno han evaluado con el presidente Donald Trump la posibilidad de que el conflicto con Irán se extienda más allá del 2029, fecha de su ingreso en la presidencia. Este escenario contradice la afirmación de Trump el miércoles, quien sostuvo que el conflicto terminaría tras las elecciones del medio, y que las tarifas de gasolina y petróleo caerían posteriormente. Sin embargo, los precios de combustible en Estados Unidos alcanzaron un máximo en Labor Day, y se anticipa que el diesel pase por primera vez por los $6 por galón en las próximas semanas. Trump argumentó que Irán busca influir en las elecciones para obtener un gobierno débil, dejándolo con armas nucleares. Este mes, las tensiones se intensificaron tras un periodo de calma en agosto. Irán ha intentado atacar barcos estadounidenses varias veces, mientras que el ejército estadounidense ha destruido al menos ocho buques iraníes como respuesta. Los aliados iraníes en Yemen, los Houthi, han atacado instalaciones energéticas y otros objetivos en Arabia Saudita, causando más de 70 heridos y ampliando las preocupaciones sobre la expansión del conflicto. La escalada actual entre Estados Unidos e Irán eleva el riesgo de que los precios del petróleo superen los $120 por barril, especialmente si los ataques a embarcaciones continúan.
Para los inversores peruanos, esta situación resalta la vulnerabilidad de los mercados globales ante conflictos geopolíticos. Aunque el Perú no es un actor directo en el conflicto, su economía depende en gran medida de los precios internacionales del petróleo y sus derivados, especialmente en sectores como el transporte y la generación eléctrica. Los aumentos en costos de combustible pueden afectar las tarifas de servicios, la inflación y la capacidad de los consumidores para cubrir gastos básicos. Además, el escenario actual muestra que los mercados financieros no operan en un entorno aislado, sino que están interconectados con eventos globales. Por ello, los inversionistas deben monitorear constantemente indicadores de volatilidad en commodities, especialmente en momentos de incertidumbre política. La estabilidad de precios no es solo una cuestión de política exterior, sino de salud económica nacional. En un contexto de alta volatilidad, la diversificación de activos y el enfoque en inversiones de bajo riesgo se vuelven estrategias clave para proteger el patrimonio.
