Según CNBC Markets, los precios del crudo se redujeron tras el acuerdo de tregua entre Israel y Hezbollah, que cuenta con apoyo iraní, acordado a las 16 horas locales del viernes (9 horas del Este de Estados Unidos). La información fue confirmada por un funcionario estadounidense. El desarrollo ocurre en medio de una suspensión abrupta de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán en Suiza, lo que refleja la incertidumbre persistente sobre el alcance de un acuerdo duradero. Los futuros de crudo Brent para agosto finalizaron 1% por debajo, a 79,02 dólares por barril, deshaciendo ganancias anteriores. Los contratos de crudo West Texas Intermediate (WTI) para julio cayeron 0,8% hasta 75,96 dólares, con ambos productos en camino a una pérdida semanal de aproximadamente 8%. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Suiza informó que las reuniones entre EE. UU. e Irán previstas en Bürgenstock no se realizaron como estaba programado. La Casa Blanca indicó que el vicepresidente JD Vance no viajaría a Suiza por problemas logísticos no resueltos. El día anterior, Vance afirmó que barcos con más de 12 millones de barriles cruzaron la estrecha del Golfo Pérsico durante la noche. "Los iraníes, por la segunda noche consecutiva, no dispararon contra ninguna nave en la estrecha del Hormuz", dijo al público. "Hasta ahora, cumplen con su parte del compromiso". Separadamente, el secretario general de OPEP, Haitham Al Ghais, declaró en entrevista exclusiva para CNBC que la demanda de petróleo no alcanzará su punto máximo en los próximos años. Rechazó también las proyecciones de la Agencia Internacional de Energía que anticipan un exceso de oferta. "Nos enfocamos en fundamentos reales, no en suposiciones", señaló. El analista Tamas Varga de PVM Oil Associates indicó que la reapertura condicional de la estrecha del Hormuz, junto con la eliminación de las declaraciones de fuerza mayor por parte de Kuwait y el final de la bloqueo naval estadounidense, han convencido a los inversores de que las perturbaciones que elevaron los precios al encima de 120 dólares están definitivamente concluidas.
Para los inversores peruanos, este escenario sugiere una reducción en el riesgo de volatilidad del mercado petrolero. Aunque el precio del crudo sigue en niveles elevados, la normalización de las operaciones en el Golfo Pérsico podría influir positivamente en la estabilidad de los costos de producción. En el contexto peruano, donde el sector energético y el comercio internacional son claves para la economía, este movimiento puede afectar el precio de bienes importados, como maquinaria y combustibles. Además, al detectar que la demanda global no alcanzará un pico inminente, se mantiene una perspectiva de crecimiento moderado en el consumo energético, lo que puede influir en decisiones de inversión en infraestructura y sectores productivos. Aunque el petróleo sigue siendo un indicador clave de la economía global, su comportamiento actual refleja una transición de tensiones a un equilibrio más estable, lo que puede ser un punto de referencia para los operadores de bienes y servicios en el país.
