Según CNBC Markets, el mercado de petróleo registró una caída significativa el lunes tras la declaración de presidente Donald Trump de que había cancelado un ataque planeado contra Irán. Las futuras cotizaciones del crudo de West Texas Intermediate (WTI) descendieron más del 6% hasta alcanzar $79.10 por barril a las 08:00 hora de Estados Unidos. Por su parte, los contratos de crudo Brent perdieron más del 5%, cerrando en $82.99 por barril. La decisión fue anunciada por Trump durante una publicación en Truth Social, donde explicó que Irán y otros países del Medio Oriente habían solicitado postergar cualquier acción militar, señalando que se había acordado un marco de entendimiento. En ese contexto, el mandatario afirmó que el acuerdo incluiría la "apertura inmediata, total y completa del Estrecho de Hormuz" y el fin de la amenaza nuclear iraní.
La posición de Irán se mantuvo reservada pero firme. El ministro de Defensa encargado, Seyyed Majid Ibn Al-Reza, declaró en redes oficiales que, aunque las declaraciones recientes de Estados Unidos forman parte de una campaña psicológica, el gobierno iraní considera cada amenaza como real y válida. A través de su agencia Fars International, vinculada al Cuerpo Revolucionario de Guardia Islámica, se rechazó el plan de Trump, calificando sus exigencias como una "lista de deseos" sin validez contractual ni de ejecución. Este tono indica que el país está evaluando con cautela cualquier movimiento internacional, sin comprometer su postura estratégica.
Para los inversionistas peruanos, este escenario plantea un contexto clave en el manejo de riesgos globales. Aunque el crudo representa una parte importante de la economía peruana, especialmente en sectores como la energía y las exportaciones, el comportamiento de los precios está directamente ligado a tensiones geopolíticas. En el caso de Irán y el Estrecho de Hormuz, su apertura es crítica para el flujo de petróleo hacia el Pacífico y el sur de América. Si se restringe el acceso, podría afectar el costo de la energía en el mercado interno, influyendo en precios de bienes y servicios. Además, el mercado de derivados como el crudo puede generar volatilidad que se transmite rápidamente a otros activos, incluyendo acciones y bonos. Por ello, es vital que los inversores peruanos monitoreen no solo los indicadores económicos nacionales, sino también las señales internacionales que moldean el entorno de precios. La estabilidad de los flujos energéticos no solo impacta a exportadores, sino también a consumidores y empresas que dependen de costos energéticos para sus operaciones.
