Segun Bloomberg Línea, los precios internacionales del cacao experimentaron una fuerte corrección en el primer trimestre de 2026, descendiendo un 32% en comparación con el trimestre anterior y alcanzando su nivel más bajo desde el tercer trimestre de 2023. Este descenso se produce en medio de una reevaluación del mercado global, que ahora anticipa una posible caída superior al 50% para todo el año 2026, antes de una estabilización prevista en 2027. La disminución se vincula directamente a una recuperación acelerada en la producción de Costa de Marfil y Ghana, dos países que concentran aproximadamente el 60% de la oferta mundial de cacao. Este avance ha modificado drásticamente la perspectiva de oferta, que en los dos años previos había estado marcada por déficits severos y escasez de suministro.
La Organización Internacional del Cacao (ICCO) actualizó su balance para el periodo 2024/25, proyectando un superávit de 75.000 toneladas, con una producción mundial estimada en 4,728 millones de toneladas, lo que representa un aumento anual de 8,4%. Paralelamente, la molienda global registró una reducción de 4,2%. Este indicador, clave para medir la demanda en la industria chocolatera, muestra una disminución notable. En Europa, por ejemplo, la molienda cayó un 7,8% interanual en el primer trimestre de 2026, reduciéndose a 325.852 toneladas —uno de los niveles más bajos registrados al inicio de año desde 2009. Este retroceso en la actividad de procesamiento no se limita a una región, sino que refleja una tendencia global de reducción en el consumo.
El analista Lucca Bezzon de StoneX Brasil destacó que el deterioro de la demanda ha sido más rápido que la recuperación de la oferta, señalando que la industria chocolatera ha adoptado estrategias como reformulaciones, sustituciones y productos de menor tamaño para reducir el uso de cacao. Esta adaptación ha influido directamente en los niveles de molienda, lo que indica una reconfiguración de los hábitos de consumo en el sector. A pesar de que el mercado aún no ha registrado una recuperación clara, las perspectivas de estabilidad en 2027 se basan en un equilibrio entre oferta y demanda, aunque el riesgo de un fenómeno de El Niño en la segunda mitad del año podría afectar nuevamente los escenarios.
Para los productores peruanos, este escenario plantea un desafío significativo. Aunque el país no concentra el 60% de la producción mundial, su participación en el mercado internacional del cacao es relevante. El declive en los precios y en la demanda global podría afectar sus ingresos, especialmente si los precios siguen bajando sin un respaldo claro de la demanda. Es crucial que las familias agrícolas y los productores de cacao en el Perú evalúen cuidadosamente sus estrategias de comercialización, considerando alternativas como la diversificación de productos o la integración en cadenas más resilientes frente a volatilidades del mercado.
