Segun Forbes Business, las cotizaciones de oro y plata descendieron significativamente el viernes matutino, interrumpiendo la tendencia de aumento que estos metales habían registrado en las semanas anteriores. La plata cerró la sesión a $76.69, una caída superior al 10% respecto a su valor anterior, aunque aún se mantuvo ligeramente por encima del mínimo interno de $76.63. Antes de esta baja, el metal había alcanzado casi $90 el miércoles, su nivel más alto desde principios de marzo. El oro, por su parte, cerró a $4,542.90, una disminución de más de 3% frente a su valor anterior. Los analistas atribuyen esta reversión a preocupaciones crecientes sobre la inflación, especialmente en el contexto de tasas de interés más elevadas y una moneda estadounidense más fuerte.
El grupo ANZ Group Holdings Ltd. destacó que la expectativa de inflación, junto con rendimientos bursátiles más altos y una divisa estadounidense robusta, están ejerciendo presión negativa sobre el precio del oro en el corto plazo. Sus expertos, Daniel Hynes y Soni Kumari, señalan que una subida más fuerte de los precios de bienes y servicios —especialmente en el sector de consumo— podría obligar a la Reserva Federal a elevar las tasas de interés. Esta medida, tradicionalmente vinculada a una reducción en los precios de los metales, ha sido clave en explicar el movimiento de este viernes. Además, el mercado de petróleo mostró una tendencia inversa, al subir más del 2%, con el índice del crudo de Brent que alcanzó $108.00 al mismo horario.
El ascenso previo de la plata a casi $90, que se registró el miércoles, fue impulsado por una mayor confianza de los inversores y por eventos geopolíticos como la visita del presidente Donald Trump a China. Algunos analistas, como Philippe Gijsels, jefe de estrategia en BNP Paribas Fortis, anticipan que los mercados de metales podrían alcanzar nuevos máximos en el corto plazo, dado que las condiciones que motivaron su aumento en 2023 aún persisten. Sin embargo, la caída en este viernes demuestra que las fluctuaciones en el mercado están influenciadas por factores macroeconómicos más amplios que no siempre se reflejan de forma inmediata en los precios.
Para inversores peruanos, esta situación revela que los precios de metales no son solo una función de la demanda o el entorno geopolítico, sino también de dinámicas de política monetaria global. En un contexto donde el Perú enfrenta presiones inflacionarias y dependencia de tasas de interés internacionales, los inversores deben evaluar con cautela las posibilidades de inversión en oro o plata. Aunque estos activos han mostrado volatilidad histórica, su comportamiento actual subraya la necesidad de monitorear constantemente indicadores como la inflación y las decisiones de la Reserva Federal de EE.UU. Para quienes buscan diversificación, mantener una postura equilibrada y no exagerar en exposiciones a mercados volátiles es una estrategia prudente.
