Segun Gestión, al menos 563 pollerías de todo el Perú han inscribido sus nombres ante el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi), en una acción que refleja la creciente conciencia empresarial sobre la diferenciación de marca. Este esfuerzo se da en el contexto del Día del Pollo a la Brasa, celebrado cada tercer domingo de julio, momento en el que el sector de las pollerías anticipa un pico significativo en las ventas. Las cadenas de emprendimientos han adoptado estrategias creativas para atraer a consumidores, utilizando humor, juegos de palabras y referencias culturales como herramientas de posicionamiento. Entre las marcas más destacadas se encuentran “Mi Pollito Fiu Fiu”, “El Gallinazo”, “El Pollosaurio”, “El Pollo Feroz”, “Se salió el Pollo”, “San Poyo La Buena Brasa”, “Habla Pollo”, “Los Pollitos Dicen”, “El Pollo de Tres Piernas” y “Con P de Pollo”.
El proceso de inscripción otorga a cada empresa el derecho exclusivo de usar su nombre comercial, lo cual no solo ayuda a identificar sus productos o servicios en el mercado, sino que también proporciona una barrera contra la imitación por parte de competidores no autorizados. Este reconocimiento legal fortalece la reputación del negocio y protege frente a posibles acciones de terceros que intenten aprovechar el mismo nombre. El trámite se puede ejecutar tanto vía digital, mediante la plataforma oficial del Indecopi, como en oficinas presenciales distribuidas en todo el país, ofreciendo flexibilidad para diferentes tipos de operadores.
Para los empresarios peruanos, especialmente aquellos que operan en sectores de bajo costo y alto acceso como el de las pollerías, esta iniciativa representa una oportunidad clave para consolidar su identidad frente a una competencia cada vez más intensa. En un contexto donde el consumo se vuelve más exigente y el cliente busca experiencias distintas, el uso de nombres creativos y memorables no solo mejora la visibilidad, sino que también genera una conexión emocional con la audiencia. En un país donde la gastronomía es un pilar clave de la identidad cultural, estas marcas no solo reflejan un ejercicio de innovación, sino que también contribuyen al fortalecimiento de un sector local que ha demostrado resistencia ante crisis económicas. El Día del Pollo a la Brasa, por tanto, no solo es un evento gastronómico, sino un punto de inflexión para el crecimiento sostenido de pequeñas empresas que buscan posicionarse con claridad y originalidad en el mercado peruano.
