Según Gestión, la región de Piura mantiene su posicionamiento como una de las zonas con mayor actividad económica en el Perú, a pesar de disparidades en sectores estratégicos como el turismo. Para 2026, la economía local enfrenta la tarea de recuperar niveles pre-pandemia, mientras se proyecta un crecimiento anual superior al 3%, aunque persisten riesgos estructurales. El impulso se alimenta de una cartera de inversiones privadas estimada entre US$7.000 millones y US$8.000 millones, distribuida en agroindustria, minería y logística. Este entusiasmo se evidencia en la afirmación de Mateo Gómez Matos, presidente de la Cámara de Comercio y Producción de Piura, quien señala que casi seis decenas de empresarios han expresado intención de invertir, indicando un entorno de expectativas moderadamente optimistas.
El año 2025 cerró con un crecimiento regional superior al 6%, por encima del promedio nacional, lo que refuerza el potencial de expansión. En el ámbito comercial, se observa una fuerte demanda por el desarrollo de centros de distribución. El Real Plaza Piura ha concluido una ampliación significativa, iniciada en noviembre de 2024, y actualmente se ejecutan obras que abarcan 2025 y 2026 como parte de un plan de expansión de Intercorp. Este proyecto requiere una inversión cercana a S/90 millones (aproximadamente US$20 millones) y abarca más de 53.000 metros cuadrados, incluyendo nuevas áreas comerciales y remodelación de espacios existentes. Entre sus componentes destacan la expansión de tiendas ancladas y mejoras en la infraestructura de servicios. Paralelamente, se avanza en el Mercado Mayorista de Catacaos, valorado en S/40 millones, que ya inicia ventas y se posiciona como un espacio de distribución de productos perecederos, ampliando así la oferta comercial y logística en la región.
Para los habitantes de Piura y otros sectores del Perú, este escenario ofrece una visión clara de cómo las inversiones privadas pueden impulsar el desarrollo local. Aunque la economía regional muestra un crecimiento robusto, el desafío radica en garantizar que el avance se distribuya equitativamente, especialmente en sectores como el turismo, donde las cifras indican una baja demanda. Los peruanos que viven en zonas rurales o que dependen de servicios comerciales locales deberán estar atentos a cómo estos proyectos se integran en sus comunidades. La expansión de centros comerciales y mercados no solo genera empleo directo, sino que también puede potenciar el acceso a bienes y servicios, mejorando la calidad de vida. En este sentido, la inversión en Piura no solo impulsa el crecimiento económico, sino que también representa una oportunidad para fortalecer las cadenas de suministro y el consumo local, aspectos clave para la estabilidad de las economías regionales.
