Según Gestión, el Ejecutivo peruano validó la incorporación de Petroloreto S.A.C., entidad vinculada a la petrolera egipcia Cheiron Holdings Egypt Limited, en el contrato de explotación del Lote 192 ubicado en la región de Loreto. Esta modificación fue oficializada mediante el Decreto Supremo N.° 023-2026-EM, publicado el 23 de octubre en la edición extraordinaria del diario oficial El Peruano. La medida permite que Petroloreto S.A.C. participe con un 75% en el contrato de licencia para la explotación de hidrocarburos del yacimiento, mientras que Petroperú conserva el 25% restante. La empresa egipcia asumirá el rol de operador, lo que implica la gestión directa de las operaciones en el sitio.
Los acuerdos firmados entre Petroperú, Petroloreto S.A.C. y Perupetro establecen un marco de cooperación para el desarrollo del yacimiento durante un periodo de 27 años. Este periodo incluye la inversión conjunta y el manejo operativo compartido, con el objetivo de restablecer la producción petrolera en la zona. Desde 2020, el Lote 192 ha permanecido inactivo, lo que ha generado una paralización integral de sus actividades. El presidente de Perú-Petro, Esteban Bertarelli, destacó que la recuperación operativa podría llevar entre un año y medio, tras la implementación de obras de rehabilitación. Entre las tareas pendientes se encuentra la construcción de 600 kilómetros de nuevas vías de acceso, críticas para garantizar el transporte de equipos y materiales.
Para el lector peruano, este desarrollo representa una oportunidad clave para reactivar una de las áreas energéticas más estratégicas del país. Loreto, aunque geográficamente aislada, contiene recursos petrolíferos con potencial de contribuir al equilibrio energético nacional. La participación de una empresa internacional como Cheiron, junto con el respaldo de Petroperú, refuerza la viabilidad de la producción local. Sin embargo, el retraso en la rehabilitación de infraestructuras podría afectar los tiempos de retorno de ingresos, lo que requiere una atención constante por parte del sector público y privado. Aunque el crecimiento de la producción no será inmediato, el proceso de recuperación puede servir como modelo para otras zonas petrolíferas en desarrollo.
El impacto en el mercado interno será significativo si se logra estabilizar la producción. Con la actividad energética nacional en crecimiento, este acuerdo podría abrir espacios para el fortalecimiento de la cadena productiva local, generando empleos y fomentando la inversión en zonas periféricas. El caso del Lote 192 no solo es una cuestión técnica, sino también un referente de cómo el Estado puede aliarse con actores internacionales para recuperar activos estratégicos.
