Según Gestión, Petroperú ha cerrado un acuerdo con instituciones bancarias internacionales que le brindan un primer desembolso de US$ 475 millones. Este financiamiento permitirá la reflotación de la empresa, aunque simultáneamente ProInversión anuncia el cierre de su esquema de promoción privada para activos del estado. En entrevista, Luis Del Carpio, director ejecutivo de la agencia, detalló que los bloques patrimoniales —entidades operativas aisladas de Petroperú— ya han sido identificados y se pondrán a concurso. El proceso comenzará con los terminales del sur, seguido por las refinerías de Conchán e Iquitos, lo que representará dos bloques distintos. Cada uno de estos bloques será promocionado de forma independiente, con el inversor privado asumiendo solo el riesgo específico de esa unidad, no el de la empresa en su totalidad.
La estructura de los bloques se basa en un estudio técnico que busca optimizar la eficiencia operativa y generar valor para el mercado. Los bloques no son proyectaciones teóricas, sino propuestas con base en análisis técnicos y financieros. El tercer bloque, que incluirá el Oleoducto Norperuano (ONP) junto a los lotes del Marañón, será clave para la viabilidad económica del sistema. Actualmente, el ONP se encuentra en paralización, pero su reactivación depende de la producción de los lotes 192 y 64. Solo cuando estos inmuebles comiencen a generar ingresos, el oleoducto será rentable. Este bloque no se abrirá de forma condicional, sino en paralelo a los otros, ya que la promoción de los terminales y refinerías será un paso previo y no un requisito previo.
La próxima semana se aprobará el plan de promoción específico para los terminales del sur, que servirá como primer paso para su adjudicación. En agosto, se realizaron subastas que dieron lugar a la venta de dos de los cuatro inmuebles de Petroperú: el Chalet Paillardelle y Petrocen. Aunque estos casos no forman parte de los bloques patrimoniales, reflejan una evolución en la gestión de activos del estado.
Para inversores peruanos, esta estrategia representa una oportunidad de participación en activos estratégicos, aunque con claras diferencias de riesgo. Los bloques permiten una mayor transparencia, ya que cada unidad operativa será evaluada independientemente. Esto reduce el riesgo de exposición generalizada y permite que los inversionistas decidan con base en datos específicos. En un contexto donde el mercado de capitales se vuelve más exigente, esta separación de riesgos puede abrir caminos para una mayor confianza en la inversión estatal.
