Según Bloomberg Línea, el precio del petróleo Brent volvió a superar los 100 dólares por barril tras los ataques de los hutíes a petroleros saudíes en el mar Rojo. Este evento reactivó preocupaciones sobre interrupciones en el suministro de crudo, añadiendo presión al mercado que ya enfrenta limitaciones en el tránsito por el estrecho de Ormuz y una oferta global cada vez más reducida. Los expertos señalan que, aunque el escenario de un precio de 120 dólares por barril no es el más probable, podría convertirse en una realidad si el conflicto se prolonga y daña infraestructuras clave de exportación.
Ziad Daoud, analista de Bloomberg Economics, advierte que una nueva escalada podría impactar ampliamente la red energética regional, más allá del escenario de marzo que no provocó una interrupción generalizada. En un escenario extremo, el cierre de flujos de petróleo en el Medio Oriente podría elevar el precio del crudo hasta los 120 dólares por barril. La evaluación de Bloomberg Economics refleja que el estrecho de Ormuz ya no es el único punto de vulnerabilidad. En los últimos meses, países como Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos han diversificado sus rutas de exportación, utilizando infraestructuras alternativas. Actualmente, entre 8 y 10 millones de barriles diarios siguen llegando al mercado por vías distintas al estrecho.
La metodología empleada por el equipo de Bloomberg Economics establece que cada pérdida del 1% en la oferta mundial de petróleo incrementa el precio en aproximadamente un 4%. Este efecto multiplica la sensibilidad del mercado ante cualquier interrupción en las cadenas de suministro. Aunque el crudo no ha alcanzado los 120 dólares por barril en la práctica, el mero riesgo de una interrupción estructural ha reforzado la volatilidad de los precios.
Para los inversionistas peruanos, este panorama resalta la importancia de la diversificación en sus portafolios. El petróleo, aunque no es un activo directo en el mercado peruano, influye en la estabilidad de los costos de producción y en el precio de bienes importados. Las fluctuaciones en el precio del crudo pueden afectar el costo de energía, transporte y alimentos, sectores clave en la economía nacional. Aunque el Perú no depende directamente del petróleo, los cambios en el mercado global energético pueden repercutir en el entorno macroeconómico. Por ello, mantener una visión estratégica sobre riesgos globales permite anticipar movimientos en el costo de vida y en la política monetaria.
