Según Gestión Tu Dinero, un estudio de Ipsos revela cómo los peruanos adquieren conocimientos sobre finanzas. La investigación, basada en encuestas a 1.001 personas mayores de 18 años en zonas urbanas y rurales, identifica que el entendimiento financiero no es homogéneo en la población. Conceptos como inflación y riesgo son ampliamente reconocidos, mientras que temas como la diversificación de activos son menos comprendidos. Además, menos de la mitad de los encuestados entiende plenamente el funcionamiento del historial crediticio.
La principal forma en que las personas adquieren conocimientos sobre el manejo del dinero es mediante la experiencia personal. Este método es elegido por el 45% de los encuestados. En segundo lugar, el rol familiar se destaca con una participación del 24%, indicando que la transmisión de valores financieros ocurre principalmente en el entorno doméstico. Javier Álvarez, director senior de tendencias de Ipsos Perú, señala que el aprendizaje se da de forma natural, a través de la vida cotidiana, en el trabajo, en el comercio o en las rutinas familiares. Este proceso, aunque espontáneo, permite una internalización gradual de prácticas económicas.
Otras fuentes de formación financiera son menos prevalentes. El trabajo representa el 8% de las respuestas, seguido de redes sociales (6%) y educación formal (5%). Los bancos, en cambio, aparecen en el séptimo lugar como fuente principal, con solo un 2% de los encuestados que los consideran clave. En cuanto a la claridad con que los bancos explican sus productos, el 36% responde que lo hacen de forma inconstante, el 22% dice que es rara vez clara y el 21% afirma que siempre lo son. Un 15% indica que nunca recibe explicaciones.
Este panorama plantea una brecha entre la disponibilidad de información y su comprensión efectiva. Aunque los peruanos acceden a datos financieros, la complejidad de los productos y servicios no siempre se traduce en toma de decisiones informadas. La economista Giovanna Prialé subraya que el acceso a información no asegura una toma de decisiones alineada con las necesidades personales.
Para los peruanos que enfrentan emergencias, como necesitar S/ 1.000, este contexto es relevante. Muchos no cuentan con formación financiera estructurada, por lo que su dependencia de experiencias personales o familiares puede generar vulnerabilidades. Si el conocimiento financiero se construye de forma espontánea, las decisiones frente a crisis suelen ser impulsivas. Aumentar la educación financiera en contextos cotidianos, especialmente en familias y escuelas, podría fortalecer la capacidad de respuesta ante necesidades inesperadas.
