Según Gestión Tu Dinero, en épocas pasadas, más del 30% de los créditos familiares en Perú estaban dolarizados, generando una exposición significativa ante fluctuaciones del tipo de cambio. Aunque el riesgo de una suba abrupta del dólar era advertido por expertos, el Banco Central de Reserva (BCRP) implementó un mecanismo para mitigar ese impacto: el sistema de encajes cambiarios. Este instrumento, lanzado en 2023, obligaba a los bancos a mantener una mayor parte de sus fondos en dólares en reservas, sin poder usarlos para otorgar préstamos. El objetivo era reducir la demanda de créditos en esa moneda, especialmente en sectores clave como hipotecas y compras de vehículos.
En ese escenario, la proporción de créditos hipotecarios en dólares descendió de 42% a 5.3%, mientras que los vehiculares pasaron de 78% a 7.5%. Esa reducción fue posible porque los bancos, al tener que mantener más fondos en dólares en sus reservas, disminuyeron su capacidad para otorgar préstamos en esa moneda. El resultado fue una estabilización de la estructura crediticia frente al riesgo de una crisis de pagos para quienes ganan en soles pero tienen deudas en dólares.
Este enfoque se amplió en el último mes con una nueva norma del BCRP. Ahora, los créditos personales —como los de consumo y disponibilidad— también están sujetos a encajes adicionales, salvo aquellos que se contratan mediante tarjetas. Este cambio se da en un contexto donde el crecimiento de estos créditos ha sido notable, especialmente entre abril de 2025 y julio de 2026. El instituto considera que estos productos, aunque accesibles, presentan riesgos crecientes ante una posible volatilidad del dólar.
Para los peruanos que enfrentan emergencias económicas, este panorama implica que los bancos están restringiendo su oferta de créditos en dólares, lo cual reduce la facilidad de acceder a financiamiento en esa moneda. Sin embargo, el sistema también sugiere que los préstamos en soles, aunque menos evidentes, podrían estar más alineados con el poder adquisitivo local. Esto significa que, en tiempos de incertidumbre, es clave que las familias evalúen sus necesidades de liquidez y prioricen ahorros en soles, especialmente en momentos de alta volatilidad cambiaria. La experiencia del BCRP demuestra que el control de la estructura crediticia puede ser un instrumento clave para proteger la estabilidad financiera de las familias.
